Oct 11

Hace unos días publiqué una noticia sobre la historia de Carlos.

Hoy amplio un poco más la situación:

“Hola, me llamo José Carlos Galera Lázaro y tengo 6 años.
Este año he empezado 1º de primaria y me gusta mucho. Vivo en Zaragoza con mi madre Eva, mi padre José Manuel y mi hermana Silvia de 9 años, éramos una familia feliz hasta que una “terrible pesadilla” nos ha cubierto en forma de enfermedad.
El pasado mes de febrero, me diagnosticaron una terrible enfermedad, ADRENOLEUCODISTROFIA, no sé si alguno de vosotros habéis visto la película “El aceite de la vida”, en esa película se refleja fielmente en consiste esta enfermedad. Es una enfermedad genética, hereditaria de las llamadas raras, afecta a 1 – 50000 nacimientos.
Se caracteriza por una acumulación de los ácidos grasos de cadena larga en el cerebro y glándulas suprarrenales. Las glándulas suprarrenales dejan de funcionar y en el cerebro la acumulación de ácidos grasos va destruyendo la mielina, la mielina es la cubierta de las terminaciones nerviosas, cuando esta desaparece, el impulso eléctrico de la terminación nerviosa se pierde, con lo cual lo que me espera es muy duro, perdida de vista, oído, retraso mental, falta de movilidad y poco a poco entrar en estado de coma hasta morir uno o dos años después del diagnostico.
La única solución posible que hasta la fecha ha dado resultado es el trasplante de medula ósea, pero en
España nadie quiere arriesgarse a realizarlo, no sabemos si es por desconocimiento de la enfermedad. Tan solo en el Hospital de la Universidad de Minnesota, el Doctor Charnas, después de hacerme un chequeo, está dispuesto a realizarme el tratamiento con cierta garantía de éxito, pero ya sabéis como funciona la sanidad en los Estados Unidos, todo funciona pagando, en concreto le piden a mis padres 700.000 €, como podréis entender es una cifra muy elevada y un desafío conseguirla. Por eso os pedimos la colaboración en la medida que podáis. No tenemos mucho tiempo, según los médicos, en un par de meses podrían empezar las manifestaciones físicas y entonces ya no habría nada que hacer.
Tengo tan solo 6 años, y quiero seguir viviendo, porque sé que mis padres y mi hermana me necesitan,
quiero seguir yendo al colegio con mis compañeros, jugar con mi Nintendo, etc.… Mi padre me dice que mi risa es la banda sonara de nuestra casa, y estoy convencido de que quiere seguir oyéndola. Por favor, ayudarme en la medida de vuestras posibilidades, yo y mi familia, os estaremos eternamente agradecidos.”

Nº CUENTA DE LA CAI:

Esta es su página web “una vida para carlos


Abr 26

Según los medios de comunicación, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha recomendado “no consumir aceite de girasol” tras haberse detectado que aceite contaminado procedente de Ucrania llegó a España en el mes de febrero. Según Sanidad, si alguien ha consumido aceite de girasol, “no debe preocuparse”, pero “si no lo ha consumido pero lo tiene en su domicilio” debe retenerlo sin consumirlo, “hasta que se informe acerca de las marcas que puedan utilizarse sin reserva alguna”.

El Ministerio asegura que no hay problema porque “los procesos de refinado y dilución del aceite sitúan la contaminación en niveles mínimos, lo que significa una baja exposición y la ausencia de riesgo para la salud”. Todavía no se sabe qué marcas han podido utilizar el aceite de girasol contaminado ni qué lotes estarían afectados.

Según informaron fuentes de la Consejería de Sanidad de Murcia, se trata de una partida de 125 toneladas que llegó a España por Barcelona, posiblemente por vía marítima.

Sanidad supo del aceite contaminado a través de la red de alerta comunitaria, a la que Francia notificó el jueves la anomalía. No obstante, este país no había hecho pública hoy ninguna información en relación con este tema, informa Andrés Pérez. Acto seguido, Sanidad avisó al resto de las comunidades a través de la red de alerta. La información llegó a las autonomías al mediodía, según la consejería murciana.

Hasta que el Ministerio no identifique si alguna marca ha distribuido aceite contaminado, ninguna estará a la venta. La Agencia de Seguridad Alimentaria confía en que este sea un proceso “rápido”.

La contaminación del aceite se debe a la presencia de “hidrocarburos alifáticos procedentes de aceites minerales”. Esta sustancia contaminante pudo llegar al producto por una mala limpieza de las cisternas de los barcos que transportan tanto aceite destinado al consumo humano como el dedicado a fines industriales.

Retirada rápida

Por su parte, las organizaciones de consumidores apoyaron hoy la decisión de Sanidad, aunque haciendo hincapié en que la retirada del aceite de los puntos de venta se llevara a cabo lo antes posible. Sin embargo, desde Consumidores en Acción (FACUA), su portavoz, Rubén Sánchez, indicó que el Ministerio incurre en una contradicción al señalar, por un lado, que no hay riesgo para la salud, y por otra, aconsejar a la gente que no lo tome como medida de precaución. “La deducción es que es posible que sí haya riesgo para la salud”, explicó Sánchez, que criticó a Sanidad por su “falta de respeto” hacia las organizaciones de consumidores por no comunicarles rápidamente lo ocurrido.

Por otro lado, la portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Ileana Izverniceanu, consideró que el Ministerio “ha hecho lo correcto”, si bien reclamó al departamento que dirige Bernat Soria que haga públicas las marcas afectadas lo antes posible “por si alguien ya lo ha consumido y se pone nervioso”. Tras señalar que la demanda de este aceite ha aumentado en los últimos meses debido a la crisis económica, sobre todo por parte de los hogares con menos recursos, Izverniceanu pidió al Ministerio que haga lo posible para que el aceite afectado por la contaminación desparezca cuanto antes de los estantes de los supermercados. Por último, el portavoz de la Confederación de Consumidores y Usuarios en Madrid, Antonio López, pidió tranquilidad porque las actuaciones puestas en marcha “demuestran que los controles están funcionando”, aunque reconoció que se trata de “un caso importante”.