Frases geek de humor:

  • Eres el kernel de mi Linux
  • Estás indexada por Google para mí
  • Me gustaría cambiar el mundo, pero no tengo el código fuente
  • Error de Windows. Apague y vuelva a encender el equipo
  • Puerta cerrada, disculpe las molestias – Y un cuerno! Tengo keygen
  • La vida es pinta y  colorea si usted introduce serial. Le quedan 15 días de “La vida es de color rosa v.2″
  • Tu WPA es indescifrable
  • Eres el CSS de mi HTML
  • Si fueras una plantilla HTML te vampirizaría, pero como no lo eres, simplemente te maquillo
  • Quiero insertar mi Pendrive en tu puerto USB libre
  • Windows dice: No se puede abrir OpenOffice 3.2.exe, archivo de software libre
  • Te voy a dejar colgada 9 meses
  • Tomo aspirinas para el <head>, me duele todo el <body> y no siento las <footer>
  • Eres mi clave de producto
  • Contigo mi antivirus se revoluciona

Animales borrachos. Animales totalmente borrachos por este fruto llamado “Amarula” en África que al fermentarse alcanza los 38% de alcohol, y los animales que lo comen quedan totalmente como hombres jajaja totalmente borrachos.


Ocho años de cárcel por vender cds piratas.

Un tío roba millones, se pega 5 años en la cácel y sale (con el dinero escondido y esperándole). Un tío vende cds piratas y le caen 8 años. ¿Qué cojones pasa aquí?

Podéis leer la historia completa en este enlace. Resumiendo dice esto:

Hablado en primera persona:

No soy peligroso. Nunca he hecho daño a nadie. Seguro que hay otra forma de pagar lo que he hecho que estar encerrado tanto tiempo”, dice Michael Kountier en la cárcel de Sevilla, donde ha pasado casi dos de sus 29 años. Es de Níger. Lo que “ha hecho” es vender CD piratas en el top manta. Aún le quedan otros seis años por cumplir. Es una pena récord por un delito de este tipo. La policía le detuvo 10 veces, entre los años 2003 y 2007, y en cada procedimiento judicial le han sentenciado a penas que van de los seis a los 16 meses de prisión. En total, ocho años. Son sólo dos menos que la mínima por homicidio, y una pena similar a la violación, castigada con cárcel de seis a 12 años. Fue también condenado a pagar a la SGAE y a otras sociedades de gestión 21.487 euros. El ruandés Joseph Faber, de 46 años, comparte prisión con Michael. Por la misma razón. Ninguno entiende la dureza del castigo.

La venta en el top manta se castiga con cárcel (de seis meses a dos años) desde 2003. Desde entonces, más de 550 manteros han estado en prisión; 96 están entre rejas en estos momentos. La reforma penal que se está tramitando en las Cortes suaviza la norma, pero sólo en parte. La redacción actual del proyecto de ley añade la siguiente excepción: “Atendidas las características del culpable y la reducida cuantía del beneficio económico obtenido, el juez podrá imponer la pena de multa de tres a seis meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 60 días”. La venta en el top manta podrá seguir siendo castigada con prisión si así lo considera conveniente el juez.

“La mayoría de la gente no compra discos en la calle”, protesta Kountier. “Pero sí los baja de Internet. Y películas. Ése es el problema. No sé por qué nos meten en la cárcel a nosotros. Hasta la policía cuando te coge a veces te dice que preferirían estar persiguiendo verdaderos delincuentes. Y los funcionarios de la cárcel se extrañan de que estemos aquí. Sólo pedimos al Gobierno que recapacite; que tenga un poco de humanidad”.

Un buen número de iniciativas ciudadanas se han movilizado en contra de esta medida, por desproporcionada; y algunos jueces y secciones enteras de audiencias provinciales han decidido no enviar a prisión a los manteros. Pero es una lotería para el acusado, que no puede saber de antemano qué le va a pasar. Su suerte depende del criterio del juez que le toque. Sólo la Audiencia de Vizcaya ha alcanzado un acuerdo no jurisdiccional -en septiembre de 2009- que se aplica en todas sus secciones, por el que no se imponen penas de cárcel a la venta pirata ambulante.


¿Leyenda urbana o realidad? Por las dudas, no dejes de leerlo…

Lo que voy a contar es algo que me han contado, una de esas historias que alguien asegura que alguien le ha contado que le ha pasado a alguien. Y no lo contaré solamente porque es una historia interesante, o por lo menos extraña, sino también porque de ser verdad ¡más vale estar enterados!
Trabajo en el mundo inmobiliario y por lo tanto estoy acostumbrada a escuchar historias curiosas (patéticas también, porque somos un mundo “particular” para decir lo menos) pero como esta historia, nunca en mi vida había escuchado algo similar.

Tengo una amiga que vive en Almería y lo que voy a relatar le ha sucedido (supuestamente) a la prima de su mejor amiga. La historia es la siguiente, para que os ubiquéis:

Leyenda urbana o realidad ¿Leyenda urbana o realidad del Mundo Inmobiliario?

¿Leyenda urbana o realidad del Mundo Inmobiliario?


La prima de la mejor amiga (que para facilitar el relato llamaremos “Susana”) está casada, tiene 1 hijo de 3 años y ha tenido mellizos hace unos meses, por lo que deciden con su esposo comprar un piso más grande. Bueno, deciden, se ven un poco forzados porque los 45m2 para una familia repentina de 5 miembros, como que no era muy cómodo. No están pasando por un buen momento económico (¡increíble!). Susana en paro y el esposo casi-mileurista, pero deciden ir mirando igualmente para ver lo qué hay en el mercado, qué pueden permitirse comprar (opciones bastantes limitadas) y que no (aquí ya las opciones son más numerosas).

Un buen día quedan con una agencia inmobiliaria para ver un piso. Un piso perfecto para ellos pero con un precio perfecto casi para nadie. El esposo “que para qué vamos a ir”, y Susana “que para verlo por lo menos, vamos cari por favor”, así que fueron. El tío de la agencia que les enseña el piso es un señor de unos 50 años, muy amable (“con cara de bueno” me aseguran que son las palabras exactas) y muy profesional. Les enseña el piso y les hace un montón de preguntas, que por qué os queréis mudar, que cuántos hijos tenéis, que de que trabajas tú, y tú, etc., etc. Curioso pero encantador el señor. Ah, me olvidaba, el tío dice llamarse “Jesús”. Vale, el piso les encanta, pero está muy por encima de sus posibilidades.

Todo hubiese quedado allí si no fuera porque a las 2 semanas Susana recibe una llamada del banco preguntando que cuándo quedan para firmar. “¿Firmar? ¿firmar qué?” – dice Susana – “Pues para firmar la hipoteca del piso” – “¿Piso? ¿qué piso? ¿qué hipoteca?” – “Pues la hipoteca del piso que queréis comprar”. Susana, de piedra.

Para hacer la historia corta: el banco ya había aprobado la hipoteca y tenía el dinero listo para prestarles, claro, no todo el dinero del precio del piso, sino lo que quedaba por pagar, porque el resto Susana y su esposo supuestamente lo pagarían en metálico…que YA ESTABA EN SU CUENTA BANCARIA LISTO PARA LA TRANSFERANCIA! (una suma gigante de dinero, la hipoteca les quedó en un chollo). Susana y su esposo no entienden nada, desconcertados, piensan que debe ser un error. Llaman a la inmobiliaria y piden hablar con el amable señor Jesús que les enseñó el piso hace 2 semanas. Y aquí viene lo más extraño (aún): en la inmobiliaria les dicen que allí no trabaja ninguna persona llamada Jesús, que ellos nunca les enseñaron ese piso porque la cita se había cancelado. Pero en el banco todo es correcto: Susana y su esposo tienen aprobada la hipoteca, tienen reservado la suma de dinero en metálico que necesitan para pagar el piso de sus sueños y sólo les queda firmar.

¿Qué fue lo que pasó? ¿Quién era este tal Jesús? ¿De dónde salió el dinero? Pues todos se lo preguntan y nadie lo sabe. Supuestamente según me cuenta mi amiga, todo se hizo a través de un bufete de abogados que no suelta prenda. ¿Leyenda urbana o realidad? Dicen que el de Susana no es el único caso, que Susana, conmovida y deseosa de encontrar a este hombre misterioso se puso a preguntar, investigar, mirar por internet y que se enteró que hay otros casos parecidos a lo largo y lo ancho de España. Dicen que le ha pasado a una viuda en Barcelona, a otra pareja joven en Extremadura, a un estudiante que se quería independizar… supuestamente todos fueron bendecidos por este señor. Todos coinciden en la descripción del comercial de la inmobiliaria, a todos les pasó algo similar: vas a ver un piso, te lo muestra un vendedor que se hace llamar Jesús y que hace muchas preguntas. Increíblemente un tiempo después, el piso es tuyo como por arte de magia.

Algunos dicen que el tío es un millonario de orígenes humildes, un antiguo camarero que ganó el euromillón y que ahora se dedica “a hacer el bien”. Otros dicen que el tío trabaja para un magnate del petróleo árabe que usa esto para hacer blanqueo de dinero y otros aseguran que se trata de un verdadero ángel, que lo del nombre “Jesús” no puede ser casualidad…

¿Leyenda urbana? ¿Realidad? Como siempre en estos casos, nos quedará la duda. Pero como ya dije antes…más vale estar avisados y si vas a ver un piso, abre bien los ojos y cruza los dedos para que el comercial que te toque se llame “Jesús”!

Y ya que estáis me devolvéis el favor de haberos avisado y buscáis vuestro piso en: http://www.homein.com/es/

Suerte!



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