Trucos de camareros

“Una vez pillé al dueño en la cámara frigorífica comiendo nata montada directamente del tubo y luego echándola en los helados. Me lo pensaría dos veces antes de pedir flan con nata”.
Fernando, ex camarero de un restaurante gallego

camareros Trucos de camareros

Trucos de camareros


“Si en el menú del día ofrecen macedonia, probablemente sea porque tengamos mucha fruta estropeada o a punto de echarse a perder. En cuanto pasa eso, empiezas a cortar fruta”.
Enrique, camarero de la cadena de restaurantes VIPS

“Ningún cocinero —a juzgar por lo rápido que despachan sus necesidades— se lava las manos después, de eso estoy segura”.
Eugenia, ex camarera de un restaurante mediterráneo

“En los momentos de agobio, si a un camarero se le cae algo de comida y no hay nadie vigilándole, probablemente lo ponga en el plato como si nada. Son cosas que dependen de la ética de cada uno”.
Enrique, camarero deuna conocida cadena de restaurantes

“Si alguien me cae mal tardo más en servirle. Pero no me vengo de nadie escupiendo en la comida o en la bebida”.
Camarera en un conocido restaurante mediterráneo

“Ahora que he sido camarero, nunca pido limón en mi bebida. Todo el mundo los toca y nadie los lava; simplemente, se les quita la pegatina, se cortan y directamente a la coca cola”.
Camarera

“Si deseas comprobar el grado de higiene de un restaurante, estaría bien que visitaras la cocina, pero mi consejo es que no lo hagas, seguramente no salgas satisfecho”.
Camarero de un restaurante de barrio

“¡Ojo!, si los chefs tienen barba o bigote es probable que caiga algún pelo en la comida que preparan”.
Camarero con 18 años de experiencia

La comida que te sirven en un restaurante por lo general no cuesta ni un tercio de lo que te cobran. ¿Sabes cuánto pagarás por las rodajas de tomate, hojas de lechuga y trocitos de queso que te comerás en tu ensalada?
Berenice Bautista, ex camarera de restaurantes en México

El pan que ponemos en la mesa, o los aperitivos que te ofrecemos estimulan tu apetito.
Ulises, ha trabajado durante 12 años en diferentes restaurantes

“No nos está permitido decir que un plato no nos gusta, así que si preguntas, tendrás que leer entre líneas. El típico ‘lo pide mucha gente’ no debería sonarte bien”.
Camarera de una cadena italiana

Para llevarnos bien
“No entiendo que un cliente se queje del importe de la cuenta si tiene los precios en la carta y puede mirar lo que ha pedido. La gente es muy desagradable a la hora de pagar”.
Fernando, ex camarero de un restaurante gallego

“Lo peor que uno puede hacer como cliente es ser pesado y caprichoso. ¡Ah! y sentarse en la única mesa libre que todavía está sin recoger, ¡no falla!”
Eugenia, ex camarera de un restaurante mediterráneo

“El misterio de la botella de vino picada; ¿por qué se quejan del vino cuando la botella está medio vacía y las copas también. Hay mucha picaresca, pero no cuela”.
Fernando, ex camarero de un restaurante gallego

“Si llegas al restaurante quince minutos antes del cierre de la cocina, provocas que todo el mundo se quede hasta el final. Notarás que te atendemos lo más rápido posible para poder marcharnos. Si quieres disfrutar de la comida y de una buena sobremesa, te sugerimos que llegues mínimo dos horas antes del cierre”.
Ex camarero y responsable de un restaurante mexicano

“Lo que más odiaba era cuando la gente te pedía las cosas con cuentagotas: les llevabas las bebidas y te pedían pan, les llevabas pan y te pedían aceite… ¿por qué no todo de golpe?”
Eugenia, ex camarera de un restaurante mediterráneo

“No soporto a esos que te tratan como si fueras un pobre tonto que lleva y trae comida. Yo soy publicista, y ahora me toca trabajar en esto. Pero también me encuentro con gente agradable”
Camarera de un conocido restaurante italiano

“La gente es experta en pedir los cafés de uno en uno; cuando pasa eso, muchas veces te vengas tardando un poco más de lo habitual. Y en grupos grandes en los que cada uno pide un café distinto (descafeinado de máquina, cortado, con leche fría…) generalmente todos acaban tomando el mismo café; eso sí, ellos creen que cada uno toma el que ha pedido”.
Cecilia, camarera con ocho años de experiencia.

“Cuando dices todos los postres que tienes, ¿por qué preguntan que si no tienes yogures? Vamos a ver, si no lo he dicho es porque no los tengo”,
Yasmine, camarera con nueve años de experiencia.

A la hora de pagar
“Del cien por cien de las propinas, el sesenta por ciento va para los camareros ‘titulados’ —que suelen ser muy pocos— y el otro cuarenta por ciento se reparte entre los auxiliares de camareros y la gente de cocina”.
Camarero de la cadena VIPS

“Pagar una cuenta con cuatro tarjetas diferentes es bastante pesado; ¿por qué no paga uno y el resto le da su parte?”
Carmen, camarera de un restaurante Tex-Mex

“Cuando uno va con frecuencia al mismo restaurante, no dejar propina no sale rentable, porque si normalmente dejas propina, los camareros te lo agradecerán invitándote al café o a una copa”.
Cecilia, camarera con ocho años de experiencia

“Hay clientes que están tres horas en el local y sólo han consumido un par de cafés. Llega la hora de pagar, y tienen tanta prisa que se ponen de pie en la barra a esperar la cuenta. ¿No podían haberla pedido un poquito antes?”.
Camarero de La Cafetería

Nosotros también tenemos nuestros trucos
“Ese aperitivo salado que tanto te gusta no es generosidad; intentamos que tengas más sed para que consumas algo más”.
María, camarera en un pub irlandés

“En muchos restaurantes, la tarta de queso casera acaba de llegar en el pedido de la pastelería. Normalmente los postres no se hacen en el restaurante, porque requieren mucho tiempo y los cocineros tienen que centrarse en los primeros y los segundos”.
Cecilia, camarera con ocho años de experiencia

“Todos los establecimientos tienen su plan de marketing. Los camareros debemos ofrecer entrante y postre para aumentar la cuenta”.
Enrique, camarero de una conocida cadena de restaurantes

“Ponemos azúcar en la comida de los niños para que les guste más, incluso ponemos extra de azúcar en la masa de la pizza infantil”.
Camarera en una conocida pizzería

“Vigila la cantidad de hielos que te ponen en la copa del carísimo whisky que has pedido. Más hielo significa menos bebida, y tú pagarás lo mismo”.
Barman con cinco años de experiencia

“Si tenemos en la cocina unas gambas que ya no están muy frescas, las prepararemos al ajillo y nunca a la plancha, de esa forma se disimula su peor calidad”.
Valentín, maitre de un restaurante mediterráneo

“Si un cliente pide bebidas solamente, el camarero dejará la carta en la mesa para que caigan en la tentación y acaben pidiendo mucho más de lo que tenían previsto”.
Cecilia, camarera con ocho años de experiencia

“No te fíes de las sugerencias del maitre. Si es un plato que no viene en la carta, entonces sí, porque seguramente sea un pescado que estaba a muy buen precio o algo así, pero si es un plato de la carta y el maitre insiste mucho, es que tiene orden de venderlo porque está al límite; no malo, pero a punto de estarlo”.
Cocinero con más de seis años de experiencia

“Para intentar que consumas más te invitaré a la primera copa; seguro que luego vendrá otra”.
Camarera en un restaurante italiano

En el “backstage”
“Si buscas trabajo en un restaurante, evita el tren de lavado. Trabajarás a 60 grados, con una humedad tremenda y comprobarás por qué tantas veces hay que cambiar los cubiertos…”
Enrique, camarero de una cadena de restaurantes

“Los cocineros preparan la gran mayoría de los platos a primera hora y los mantienen calientes con enormes bandejas de agua. Justo antes de servirlo, le dan el toque final”.
Camarero de una cadena de comida rápida

“Para preparar los postres nos guiamos por unas fotos explicativas y, la verdad, es curioso ver lo que paga una persona por algo que al restaurante le cuesta tan poco. Por eso, si me has caído bien y nadie me ve, intentaré poner una bola más de helado en tu batido”.
Camarero de VIPS

“La comida que sobra en una mesa se tira y la que no se ha servido se utiliza para las comidas del personal”.
Camarera de un restaurante italiano

“Cuando un cliente pedía un vino de gran calidad, tipo reserva, carísimo, y se marchaba dejando la mitad o un cuarto de botella, nosotros, por supuesto, nos lo bebíamos en la cocina todos juntos, acompañado de alguna croquetilla. En teoría no se puede comer mientras se trabaja, pero siempre cae algo”.
Sara, ex camarera de Tony Roma’s y del restaurante Villamaría

Curiosidades
“Muchos locales de comida para llevar dejan lo que ha sobrado y no puede conservarse para el día siguiente en bolsas limpias, al lado de los contenedores de basura, para que los mendigos puedan comerlo”.
Ana, camarera de Viena

“Al contrario de lo que piensa mucha gente, no es un trabajo nada mecánico; tienes que estar pensando todo el rato: uno ha pedido más pan, otro la sal, y si no estás atenta se te acaba olvidando. El tiempo se pasa volando”.
Sara, ex camarera de un conocido restaurante americano y de un local mediterráneo

“Lo mejor para calcular la cantidad de comida que se va a consumir es tener muchas reservas. Así, de los platos que salen mucho se prepara casi uno por persona. Con los menos demandados, basta con cuatro o cinco raciones”.
Cocinero con más de seis años de experiencia

“Nosotros también sucumbimos al poder de la fama. Cuando atiendo a alguien famoso, no le pido autógrafos ni nada parecido, pero sí intento ser más amable y servirle muy bien para ver si charla un rato conmigo o me hace alguna confidencia”.
Camarera en un conocido restaurante

“¿Quieres reconocer a un camarero? Fíjate en el músculo que tienen entre los dedos pulgar e índice de la mano izquierda. Cargar con platos constantemente hace que se desarrolle mucho más que al resto de la gente”.
Sara, ex camarera de Tony Roma’s y del restaurante Villamaría

Los niños dejan todo hecho una cochinada, creo que debería existir una ley que obligara a los padres a dejar propina extra en caso de que su hijo tire la comida o rompa un vaso.
Sylvana Rosas, camarera de restaurante mexicano

“Zapatero a tus zapatos”. No pidas gambas en un restaurante de carne, o carne en una marisquería.
Ex camarero y gerente de una marisquería

Cuando quieras saber cuánta higiene hay en el local pide que te enseñen el baño de los empleados.
Ex camarero y gerente de un prestigioso restaurante

En una fiesta de jóvenes, atender la mesa de los amigos de la quinceañera es lo peor que nos puede pasar, porque piden mucho y nunca dejan propina.
Patricia Chavarría, camarera de banquetes

Lo mejor es dejar la propina en efectivo y en mano. Si la dejan en la mesa hay que recogerla rápido y estamos ocupados.
Camarera de una cadena de restaurantes

Visto aquí.


Experimentos caseros.

Solamente tenemos que añadir en un plato completamente llano un poco de leche, unos chorritos de colorantes alimentario (a gusto) y añade una gota de lavavajillas.

Lo siguiente que ocurrirá será esto:


Explicación de sushi y las mejores formas de comer sushi.

Para quien no lo sepa, el sushi es un plato de origen japonés a base de arroz cocido adobado con vinagre de arroz, azúcar, sal y otros ingredientes, incluyendo pescados o mariscos. Este plato es uno de los más reconocidos de la gastronomía japonesa y uno de los más populares internacionalmente.

Aunque normalmente se asocia el sushi con el pescado y el marisco, también puede llevar verduras o huevo o incluso cualquier otro acompañante. Además, los productos frescos tradicionales que acompañan al arroz no tienen que ir siempre crudos. Se incluyen también preparaciones hervidas, fritas o marinadas. Es decir que el nombre “sushi” refiere a la preparación del arroz y que el acompañamiento, si bien es relevante en el sabor, no hace al plato en sí. Si bien existe una variedad de acompañamientos de sushi internacionalmente reconocidos y acostumbrados, lo ideal es que cada región adopte acompañamientos típicos del lugar con pescados o frutos de la región que estén identificados con el gusto y la gastronomía local. Sin embargo, debe abstenerse el uso de pescado de agua dulce crudo dado que, a diferencia del pescado de mar, puede contener salmonela.

sushi mujer 300x150 Explicación de sushi y las mejores formas y consejos para comer sushi

sushi mujer


El sushi se prepara generalmente en raciones pequeñas, aproximadamente del tamaño de un bocado y puede adoptar diversas formas. Si se sirven el pescado y el arroz enrollados en una hoja de alga nori se le llama maki (rollo). Si se trata de una especie de albóndiga de arroz cubierta por el pescado hablamos de nigiri. Cuando el pescado se presenta embutido en una pequeña bolsa de tofu frito se denomina inari. También puede servirse un cuenco de arroz para sushi con trozos de pescado y otros ingredientes por encima, entonces se llama chirashizushi.

Fuera de Japón el nombre sushi designa sólo a las variedades más habituales, como el makizushi o el nigirizushi; curiosamente se suele hacer extensivo al sashimi, un plato a base de pescado crudo pero sin arroz.

Existen muchas formas para comerlo y aquí unos cuantos consejos también:

sushi comer 189x300 Explicación de sushi y las mejores formas y consejos para comer sushi

Explicación de sushi y las mejores formas y consejos para comer sushi



Más información
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Dedicatorias para las madres.

Cuando viniste a este mundo,

Ella te sostuvo en sus brazos.

Tú se lo agradeciste gritando.
Cuando tenías un 1 año,

Ella te alimentaba y te bañaba.

Tú se lo agradeciste llorando la noche entera.
Cuando tenías 2 años,

Ella te enseñó a caminar.

Tú se lo agradeciste huyendo de Ella cuando te llamaba.
Cuando tenías 3 años,

Ella te hacía todas las comidas con amor.

Tú se lo agradeciste tirando el plato al piso.
Cuando tenías 4 años,

Ella te dió unos lápices de colores.

Tú se lo agradeciste pintando todas las paredes del comedor.
Cuando tenías 5 años,

Ella te vestía para las ocasiones especiales.

Tú se lo Agradeciste tirándote enlodadote a más no poder.
Cuando tenías 6 años,

Ella te llevaba a la escuela.

Tú se lo agradeciste gritándole: ¡NO VOY A IR!
Cuando tenías 7 años,

Ella te regaló una pelota.

Tú se lo agradeciste arrojándola contra la ventana del vecino.
Cuando tenías 8 años,

Ella te trajo un helado.

Tú se lo agradeciste derramándoselo sobre su falda.
Cuando tenías 9 años,

Ella té pago unas clases de piano.

Tú se lo agradeciste nunca practicando.

Cuando tenías 10 años,

Ella te llevaba con el auto a todas partes de Gimnasio al partido de fútbol, de fiestas de cumpleaños, a otras fiestas.

Tú se lo agradeciste cuando salías del coche y nunca mirabas atrás.
Cuando tenías 11 años,

Ella te llevó a ti y a tus amigos a ver una película.

Tú se lo agradeciste diciéndole que se sentara en otra fila.
Cuando tenías 12 años,

Ella te aconsejó que no miraras ciertos programas.

Tú se lo agradeciste esperando que ella se fuera de la casa.
Cuando tenías 13 años,

Ella te sugirió un corte de pelo que estaba de moda.

Tú se lo agradeciste diciéndole que Ella no tenia gusto.
Cuando tenías 14,

Ella té pagó un mes de vacaciones en el campamento de verano.

Tú se lo agradeciste olvidándote de escribirle una carta.
Cuando tenías 15,

Ella venía de trabajar y quería darte un abrazo.

Tú se lo agradeciste cerrando con llave la puerta de tu habitación.
Cuando tenías 16,

Ella te enseñó cómo manejar su coche.

Tú se lo agradeciste usándoselo todas las veces que podías.
Cuando tenías 17 años,

Ella esperaba una llamada importante..

Tú se lo agradeciste, hablando por teléfono toda la noche.
Cuando tenías 18,

Ella lloró en la fiesta de tu graduación de la escuela.

Tú se lo agradeciste estando de fiestas hasta el amanecer.
Cuando tenías 19 años,

Ella té pagó la cuota de la universidad, te llevó en coche hasta el campus y cargó tus maletas.

Tú se lo agradeciste diciéndole adiós desde fuera del dormitorio, así no te sentirías avergonzado ante tus amigos.
Cuando tenías 20 años,

Ella te preguntó si estabas saliendo con alguien.

Tú se lo agradeciste diciéndole: ‘A Ti no te importa eso’
Cuando tenías 21 años,

Ella te sugirió algunas carreras para tu futuro..

Tú se lo agradeciste diciéndole: ‘No quiero ser como Tú.’
Cuando tenías 22,

Ella te abrazó en la fiesta de graduación de la Universidad.

Tú se lo agradeciste diciéndole si te podía pagar un viaje a Europa.
Cuando tenías 23,

Ella te dio algunos muebles para tu primer departamento.

Tú se lo agradeciste diciéndoles a tus amigos que los muebles eran feos.
Cuando tenías 24,

Ella conoció a tu futura esposa y le preguntó sus planes para el futuro.

Tú se lo agradeciste con una mirada feroz y le gritaste ‘¡Cállate!’.
Cuando tenías 27,

Ella te ayudó a pagar los gastos de tu boda y llorando te dijo que te amaba muchísimo.

Tú se lo agradeciste mudándote por la mitad de el país.

Cuando tenías 30,

Ella te dio algunos consejos para cuidar al bebé.

Tú se lo agradeciste, diciéndole que las cosas son diferentes ahora.

Cuando tenías 40,

Ella te llamó para recordarte el cumpleaños de tu Papá.

Tú se lo agradeciste diciéndole que estabas muy ocupado.
Cuando tenías 50,

Ella se enfermó y necesitó que la cuidaras.

Tú se lo agradeciste leyendo sobre la carga que representan los padres hacia los hijos.
De repente, un día………….,

Ella silenciosamente MURIOOOO……!!!!. Y todas las cosas que nunca hiciste cayeron como un trueno.

Tomémonos un momento para rendir honor y tributo a la persona que llamamos MAMÁ, aunque algunos no la pueden llamar así de ese modo abiertamente.

No hay sustituto para Ella. Alegra cada momento. Aunque a veces, Ella no parezca la mejor de las amigas, quizás no concuerde con tu forma de pensar, pero aún así?

¡Es tú Madre!

Ella estará allí para ayudarte con tus dolores, tus penas, tus frustraciones.

Pregúntate a ti mismo:

¿Has LIMITADO tu tiempo para estar con Ella, para escuchar sus quejas sobre el trabajo en la cocina, su cansancio?

Sé prudente, generoso y muéstrale el debido respeto, aunque tú pienses diferente de Ella.

Una vez que se vaya de este mundo, solamente los recuerdos cariñosos

del Ser Que Llamamos Mamà

Solo Eso Nos Queda



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