Hace unos dias decidi poner fin a mis problemas mentales, asi que hice una llamada al instituto de salud mental y esto fue lo que me respondio la contestadora:

Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental, la compañía más sana para sus momentos de mayor locura.

  • Si usted es obsesivo-compulsivo, pulse repetidamente el número 1.
  • Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que pulse el número 2 por usted.
  • Si usted tiene múltiples personalidades, pulse el 3, 4, 5 y 6.
  • Si usted es paranoico, nosotros ya sabemos quién es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere, de modo que espere en línea mientras rastreamos su llamada.
  • Si usted sufre de alucinaciones, pulse el 7 en ese teléfono gigante de colores que ud. (y sólo ud.) ve a su derecha.
  • Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz interior le indicara que numero pulsar.
  • Si usted es depresivo, no importa que número marque. Nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación.
  • Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje después de… escuchar el tono… o antes del tono… o después del tono… o durante el tono… En todo caso, espere el tono.
  • Si tiene la autoestima baja, por favor, cuelgue. Todos nuestros operadores están atendiendo a personas más importantes que usted.

Las labores del campo ya no son lo que eran. La imagen de un paisano sentado en una banqueta con un cubo en el suelo ordeñando una vaca no queda muy lejos en el tiempo, pero las cosas han cambiado mucho en los últimos años. Los ganaderos pasaron del trabajo manual, a las ordeñadoras y de éstas a las salas. El último grito es un robot que ordeña sin necesidad de la intervención del hombre, tan aplicado como el famoso R2D2 de La guerra de las galaxias.

Los propietarios de la ganadería Lebón de Suñide (Samos) se decantaron por la robótica hace unos tres años, cuando reformaron la explotación. Con esta nueva máquina, los animales eligen cuándo ser ordeñados, lo que los beneficia ya que la ubre “está más relajada y se evita su descuelgue y otros problemas físicos”, apunta Marcos López, uno de los socios de la explotación. Unas vacas en mejores condiciones producen más leche. “Antes andábamos por los 30 o 31 litros de media por animal y ahora llegamos a los 37″, explica.

El único beneficiado no es el animal sino también sus dueños, ya que el robot facilita el trabajo y evita tener unos estrictos horarios para atender al ganado. Pero “no te permite irte un fin de semana y dejar las vacas solas, como alguno piensan”, matiza.

vaca R2D2 llega a los establos

Los animales tienen un collar con un microchip con el que son identificados por el robot, que los ordeña según las pautas marcadas por el ganadero en el ordenador, quien puede fijar hasta qué tetos ser ordeñados. Cuando la res entra al lugar de ordeño, un brazo mecánico limpia la ubre y conecta las pezoneras. Mientras tanto el animal come pienso, que es servido por la máquina en función de lo que se le marque. Una vez que el robot ordeñó al animal, éste se retira y deja paso a otro, aunque en el caso de que se muestre receloso y prefiera quedarse comiendo, la máquina le dará una pequeña descarga eléctrica, que provocará su marcha.

Esta máquina inteligente, con un coste de unos 120.000 euros, es capaz de detectar hasta el más mínimo problema en la leche a través del cambio en el color o en su conductividad. Por supuesto, también realiza la limpieza.

Consultando su ordenador, el ganadero puede conocer todas las incidencias del ordeño e incluso recibe en su móvil un SMS remitido por el robot en caso de algún problema. Además, a primera hora de la mañana, como una atenta secretaria, le imprime un informe. Lo dicho; las cosas ya no son lo que eran.