Estos serán (en un principio) los conciertos para estas Fiestas del Pilar:
Recinto Interpeñas:

  • Amaral – 4 Octubre
  • Twisted Sister – Edguy – Saxon – Lujuria -> 5 Octubre
  • S.A. – Violadores del Verso – Def con Dos -> 6 Octubre
  • La Fuga – 8 Octubre
  • Melocos – 9 Octubre
  • Europe – Los Suaves – Barón Rojo -> 10 Octubre
  • Extremoduro – 11 Octubre
  • Tako – Los Gandules – Azero – Distintas Pasiones -> 12 Octubre

Recinto Ferial Valdespartera: Espacio Z

  • Iván Ferreiro – 3 Octubre (10€ anticipada)
  • Fiesta Radikal – 4 Octubre
  • El Arrebato Parece que esta sin confirmar
  • Rosario (Gratis)
  • Festival de Hip Hop – 7 Octubre
  • El canto del Loco – 8 Octubre (20€ anticipada)
  • Mónica Naranjo – 9 Octubre (20€ anticipada)
  • M-Clan – 10 Octubre (10€ anticipada)
  • Sergio Contreras y Fondo Flamenco – 12 Octubre

Plaza del Pilar (gratis)

  • Celtas Cortos -> 5 Octubre
  • Tequila – 10 Octubre (Sin confirmar)
  • Chenoa -> 12 Octubre

Paseo de la Independencia (gratis)

  • Sergio Dalma -> 10 Octubre
  • Miguel Bosé – 12 Octubre

Pabellón Príncipe Felipe

  • Pereza & Los Peces -> 8 Octubre -> 20 €
  • Manolo Garcia – 9 Octubre -> 25 €
  • El Barrio -> 10 Octubre -> 25 €
  • Estopa – 11 Octubre -> 25 €

Auditorio de Zaragoza: Sala Mozart

  • Pedro Guerra – 5 Octubre
  • Diana Navarro – 9 Octubre

La historia va de un tío que roba un coche, lo paran, sale del coche, echa a correr y se esconde en la comisaría de policía de la Avenida Valencia.

Según esta noticia ocurrió en el día de ayer.

Los hay ignorantes, torpes y pardillos. Pero Vlad Ionut P., de 28 años, es difícil de encasillar. Jamás se había visto en la historia de la delincuencia de Aragón, que un ladrón huyera y se metiera en el cuartel de la Policía, casi, casi, en la misma sala de detenidos, para esconderse.

Eso pasó a las nueve de la noche del martes en Zaragoza. El tipo circulaba por la avenida de Gómez Laguna cuando una patrulla de la Policía Local vio que conducía sin el cinturón de seguridad. Los agentes decidieron darle el alto para pedirle que se lo pusiera e informarle de lo bien que viene en caso de accidente, además de denunciarle si era preciso. Sin embargo, no pudieron.

Vlad Ionut -que resulta que iba en un coche robado el día anterior, aunque a los policías aún no les había dado tiempo de averiguarlo- decidió pisar a fondo el acelerador y darse a la fuga.

La patrulla comenzó su persecución y tuvo que esforzarse ya que el conductor se iba saltando los semáforos en rojo y poniéndose por montera los cruces. Al llegar a la calle de Domingo Miral -nombre que ya no olvidará- se metió en contradirección y chocó contra un turismo que estaba aparcado.

Aun así, el infractor decidió abandonar el vehículo y continuar su escapada a pie. A unos cincuenta o sesenta metros, cuando corría paralelo a la tapia del cuartel policial, vio la puerta abierta y decidió colarse dentro para esconderse en un jardín que hay nada más entrar a la izquierda y agazaparse en un lugar oscuro, oculto por los setos.

Los agentes que iban tras él no debían dar crédito a lo que estaban viendo. El ladrón se estaba dirigiendo justo donde ellos querían llevarlo. Es más, fue directo al edificio donde se encuentra la dependencia del etilómetro, el cuarto de detenidos y la sala con cristal blindado para vigilarlos.

Tan rápido entró que no se percató del gran cartel de “Policía Local” que hay en la puerta, ni tampoco vio a los agentes que en ese momento estaban en el patio ni los coches patrulla. Y eso que en Rumanía, país del que es originario, Policía se escribe Politia.

El caso es que los funcionarios ya solo tuvieron que ir a buscarlo entre las plantas, con las debidas precauciones, no fuera a ir armado. Seguro que el cuerpo les pediría decirle algo parecido a: “Venga, chaval, entra aquí y ponte cómodo que estás detenido”.

“Un poco más y se sienta él mismo en la silla de la Policía Judicial para declarar”, bromeaba ayer un funcionario.

Vlad Ionut P. fue acusado de conducción temeraria, negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia y hurto y uso de vehículo de motor. Pero para que se enterara de esas acusaciones, fue preciso llamar a un intérprete, pues no habla nada de castellano ya que hace muy poco que llegó a la capital aragonesa. Seguramente por eso no sabía dónde se encontraba el cuartel de la Policía Local de Zaragoza. Ahora ya lo ha aprendido. Lo que no se sabe es si se le aplicará la atenuante por “entregarse” a la Policía.

Entre las peripecias protagonizadas por los delincuentes en Zaragoza para escapar de la Policía, merece la pena recordar la de Antonio B. G., que no se le ocurrió otra cosa que tirarse al río Ebro desde el paseo de Echegaray y Caballero, lo que le supuso la rotura de un montón de huesos.

Otra fue la de Guillermo S.M. que se quedó encerrado en una tienda de fotos en la que entró a robar y, tras destrozar el falso techo del cuarto de baño, arrancar el inodoro, hacer un agujero en otro punto del techo de la tienda, quitar dos placas de escayola y quedarse enganchado entre el hueco de la persiana y uno de los escaparates, se vio obligado a pedir auxilio para salir del lío en el que se había metido.


Lamentablemente parece ser que los atropellos están de moda últimamente.

El atropello en una discoteca de Huesca ( la discoteca Manhattan ) y el atropello mortal de un hombre de 74 años con fuga, así lo demuestra. Además recordar el atropello también mortal de una chica, que había celebrado su reciente puesto como funcionaria, en la Calle Alfonso.

Lo peor de todo es que los tres tienen algo en común: el consumo de Alcohol y el ponerse al volante.

Personalmente, cuando salgo de fiesta o simplemente cuando salgo a cenar y luego me vaya a casa, no bebo ni UNA GOTA de alcohol. Sé que muchos diréis que por “una” no pasa nada, pero lo cierto es que si que pasa.

Pasa, que con “una” ves que tu vas bien y que si te la tomas, coges el coche y no pasa nada.
Pasa
, que la siguiente vez dices bueno si con “una” no me pasó nada el otro día, con dos dará lo mismo.

Ese es uno de los problemas. Aunque los peores problemas vienen después que se produce el accidente y hay algún herido grave e incluso muertos y empiezas a ser consciente de que tenías que haber sido más responsable.

atropello Los atropellos están de moda

Y no solo pensar en lo que nos puede pasar si nos para la policía, damos positivo y nos cae la multa correspondiente. Hay que pensar que en caso de accidente grave, no solo podemos matarnos nosotros, sino que podemos matar a otras personas, personas que no tienen la culpa de que hayas bebido más de la cuenta y seas un irresponsable.

También hay que nombrar que muchas veces también se combinan drogas y alcohol, con lo que si ya de por si el alcohol perjudica negatívamente a la conducción, este mezclado con las drogas dispara el riesgo de accidente.

Bueno os he soltado esta reflexión personal para que penséis y contestéis a la siguiente pregunta que os planteo a continuación:

{democracy}

Implantando una tasa máxima de 0, no tendríamos esa duda de “cuanto podemos dar si nos para la policía” y “si estamos en condiciones de coger el coche si hemos tomado algo”.


¿A qué juega la DGT? Por una parte quieren hacernos creer que iremos a la cárcel por conducir a 90 km/h en ciudad al añadir tipificarlo como delito en el Código Penal (aunque delito no equivale a cárcel a pesar de lo que nos quieren hacer creer algunos).

Pero además de demonizar la velocidad, al menos de palabra, la realidad es otra: los accidentes seguirán ahí y la mano dura no se aplica cuando hay que aplicarla:

El causante de seis muertes en la vía de O Salnés pagará 720 euros de multa

El fiscal, tal y como permite la ley, no asistió a la vista por tratarse de un juicio de faltas. El accidente ocurrió en julio del 2002, a causa de una infracción del imputado. Pese a ello, no paró y continuó su camino. El 31 de julio del 2002, la provincia de Pontevedra registró uno de los accidentes más graves que se recuerdan. Seis personas, entre ellas un matrimonio inglés y su hijo de 8 años, y un segundo matrimonio procedente de Cataluña, murieron en la vía de O Salnés. Hace ya casi un año, un tribunal de Cambados determinó que «la causa principal del accidente fue la invasión del carril contrario por parte del conductor» Isidro Sendín Colmenero.

La Voz de Galicia

Invadir el carril contrario, matar a seis personas y darse a la fuga tiene una multa de 720 euros, ir a 100 km/h en una zona de 50 km/h (que puede ser una locura o una velocidad aceptable dependiendo de la zona), se castiga actualmente con 380 euros de multa y un mes de retirada de carnet según la tabla de multas de la DGT. ¿Qué está fallando?