Jul 10

Me acaba de llegar por correo la publicidad oficial de Telefónica Movistar ofreciendo el iPhone 3G de Apple por sólo 39 euros.

* 8 GB de memoria interna

**PVP: 39 € para portabilidades a movistar con Contrato Movistar, Mi Gente, Tiempo Libre, Único 24 horas, con un consumo mínimo de 40€/mes (impuestos indirectos no incluidos)

Y portabilidades a Contrato Autónomos 30, Contrato Empresas 30, Plan 30, con el consumo mínimo de voz exigido en estas modalidades. Todos los contratos quedan sujetos a un compromiso de permanencia de 24 meses en el módulo de datos Tarifa Plana iPhone y en el contrato de voz asociado durante ese mismo tiempo. Impuestos indirectos no incluidos: Península y Baleares: 16% IVA, Canarias: 5 %IGIC.

Tarifa Plana iPhone: ilimitada, 15€/mes (17,40 IVA Incluido), a partir de 200 MB la velocidad disminuye a 128 Kbps de bajada y 64 Kbps de subida. Acceso a la Zona Wi-Fi de Telefónica de España. Tráfico incluido: datos consumidos en red móvil 2G/3G en territorio nacional y al consumo generado en la tarifa de datos siempre que se conecte a través del iPhone; no siendo autorizado el uso de tráfico de datos desde el PC utilizando modem USB, PCMCIAS, móviles empleado como modem o cualquier otro mecanismo similar. Compatible con cualquier contrato excepto M2M y resto de contrato de datos. Precios válidos en territorio nacional.

¿Cuántos de vosotros os váis a pasar a Movistar?

Feb 11

Un estudio destapa la caída de los salarios que cobran los titulados universitarios.

La Universidad forma mano de obra cada vez más barata. Los titulados universitarios, sean ingenieros, maestros, economistas o educadores sociales, cobran cada año que pasa salarios más bajos y firman un mayor número de contratos temporales.

Los datos concretos los aporta un estudio de la Universidad de A Coruña. Entre 2000 y 2006, el porcentaje de recién licenciados que ingresaron más de 1.200 euros mensuales en su primer empleo descendió del 41% al 29% y el de aquellos que se estrenaron como trabajadores eventuales, becarios o en prácticas creció del 75% al 85%.

El estudio confirma la caída de los salarios universitarios incluso entre los habituales privilegiados del mundo laboral. El 67% de los arquitectos e ingenieros superiores que se graduaron en 2006 logró un primer empleo con un sueldo superior a 1.200 euros, mientras que una nómina así era la que percibía por su trabajo el 86% de estos técnicos apenas seis años antes. En este tiempo, el número de titulados en Empresariales y Derecho que reciben ese dinero en su estreno como asalariados ha pasado del 55% al 35%.

El empobrecimiento económico de los titulados universitarios es una de las conclusiones del seguimiento realizado por la Universidad coruñesa a sus licenciados desde el curso 1999- 2000. La institución gallega lleva varios años tras la pista de sus estudiantes con el objetivo de valorar, a través de encuestas personales, cómo es su carrera profesional y su grado de satisfacción con la formación recibida en el campus. Los resultados de este trabajo son un avance de los puntos débiles que presenta el sistema universitario español ante la reforma europea, que condicionará la homologación de los títulos y la financiación de las escuelas y facultades a parámetros como el éxito laboral de sus ex alumnos.

La directora del estudio, la profesora María Jesús Freire, afirma que esta caída de los salarios de los licenciados es extrapolable a toda España. Las cantidades que cobran en su primer empleo varían en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, pero no mucho. La responsable del Observatorio Ocupacional de A Coruña explica que en estas urbes los universitarios se ven obligados a completar sus salarios con trabajos extra para hacer frente a la carestía de la vida.

Los informes, realizados en una universidad con una tasa de inserción laboral de titulados dos puntos por encima de la media española, dibujan perfiles muy diferentes en virtud de la carrera escogida. Los ingenieros y arquitectos, tanto los superiores como los técnicos, encuentran trabajo antes de que se cumplan tres meses del fin de sus estudios, son los que más cobran (el 59% de la promoción de 2006 logró una primera nómina de más de 1.200 euros) y confiesan que lo aprendido en clase les ha servido para cumplir con las obligaciones de su puesto.

Los titulados en estudios de letras, en Sociología y en Psicopedagogía son los que más sufren en el mercado laboral. Sólo un 57% de estos licenciados logran un empleo a los seis meses de salir de la universidad, frente al 92% de los ingenieros y arquitectos o al 76% de los graduados en Económicas, Empresariales y Derecho. La mayoría (57%) no llega siquiera a mileuristas y su insatisfacción con la vida laboral queda patente en un dato: el 70% de los que trabajan está buscando otro empleo, un porcentaje de descontento que en las carreras técnicas cae al 35%.

Las exhaustivas encuestas realizadas entre los universitarios coruñeses también desvelan peculiaridades laborales entre los titulados en carreras de ciencias y en las de Ciencias de la Salud. Tal y como explica la profesora María Jesús Freire, los licenciados en estudios como Química o Biología tardan más tiempo que los ingenieros o arquitectos en firmar su primer contrato y además cobran menos. Sin embargo, una vez empiezan a trabajar ven su futuro profesional con un optimismo inusual en sus compañeros de letras. Quienes cursaron carreras como Enfermería, Fisioterapia o Podología se muestran satisfechos con su formación y encuentran pronto empleo, pero, al ser encuestados dos años después de licenciarse, confiesan sentirse decepcionados por los bajos sueldos, los turnos agotadores y sus inestables condiciones laborales.

Este año, el Observatorio Ocupacional de A Coruña ha ampliado sus encuestas a los empresarios para comprobar si las carencias que notan los licenciados en su formación coinciden con las que perciben sus jefes. Las primeras conclusiones revelan las quejas de los patrones con la preparación de los titulados en letras, los más perjudicados por el mercado laboral. Según sus valoraciones, estos graduados tienen lagunas en informática e idiomas y desconocen el funcionamiento de una empresa y el papel que juegan en ella. La investigación vaticina los grandes cambios que tendrán que afrontar estos estudios en los próximos años.

Sube el precio del pan, la leche…todo menos lo que tiene que subir. Lo mismo de siempre vamos… 

Feb 11

Estos son cuatro consejos para quien esté negociando una posición en un proyecto cualquiera:

1. Los negociadores exitosos escuchan más de lo que hablan: cuando alguien expresa un interés, analice lo que dijo, póngase en los zapatos de la persona que tiene en frente.

2. Salga, cambie de escenario: si llegó a un callejón sin salida en la negociación, salga, aléjese, tome distancia, désde un tiempo. Quizás estemos negociando acerca de un problema que no es nuestro, pero muchas veces reaccionamos ante alguien que está enojado poniéndonos a la defensiva. Lo primero es salir, lo segundo es usar el poder de la sorpresa para mostrarle al otro una visión opuesta.

3. Construya puentes: todos queremos hablar y queremos que nos escuchen. Reprima ese deseo: cruce el puente y escuche a la otra parte. Transforme la confrontación verbal en una sesión de escucha: es impresionante la paz que trae el sólo hecho de escuchar.

4. Pregúntele a una mujer: los hombres tenemos el gen destructor, acumulado en siglos de defender nuestra supervivencia. Queremos aniquilar, matar, destruir. Las mujeres no. Pregúntele a una mujer qué opinión tiene acerca de la confrontación que usted está viviendo. El consejo será más constructivo que destructivo. Este cuarto punto está inspirado en un capítulo del libro “The Art of the Start” del genial Guy Kawasaki, y por supuesto no debería ser tomado como una generalización de los hombres.

Oct 25

Os planteo este divertido tema. Conforme vayáis dejando vuestras contestaciones en los comentarios, iré añadiendo vuestras frases (o mejor dicho las de vuestros jefes) a la lista:

¿Cuál ha sido la mejor frase que habéis oído decir a vuestros jefes (aunque no sean los actuales)?Las mejores frases de vuestros jefes

Empiezo yo. Una que nunca en la vida se me va a olvidar:

1-. A esta le pagaría el sueldo solo por verle el culo todas las mañanas. (Palabras de un jefe que tuve hace tiempo, refiriéndose a una compañera de trabajo).

Para mí esta frase es la que mejor describiría a este personaje (os lo podéis imaginar).

2-. Yo ya he visto de todo, he visto hasta a una tía sacándose pelotas de tenis de…. (Javi J.)

Jul 16

El otro día leí el artículo de Enrique Dans sobre lo difícil que es encontrar a programadores en España. Podéis leer el artículo pinchando aquí.

Lo cierto es que la visión “empresarial” con la que se plasman las ideas en este artículo es totalmente acertada, ya que conozco ciertos casos que cuesta encontrar programador ( por lo menos uno bueno).

Cierto también que hoy en día los programadores e ingenieros informáticos, no estamos tan valorados como tendríamos que estarlo. Por la parte que me toca la gran mayoría de las veces, por los mismos clientes ( los llamados Yaké, “Ya que estás” ), sufrimos esta “poca valoración en nuestro trabajo” Gabriel habló de esto la semana pasada y algunas otras veces por las empresas.

Otro grano de arena a aportar a este problema de búsqueda, es la situación de muchas personas que se marchan al extranjero a trabajar.

¿Las razones? Muchas. Para empezar ( una de las más importantes ), te pagan mucho más que en España. Nadie come ni vive con solo tener un título. A lo que me refiero con esto, es que tienes que demostrar lo que vales, un simple papel no te asegura un sueldo mínimo.

Muchas empresas en España suelen pagar lo mismo a una persona que tenga la FP y/o Grado Superior que a una que tenga una Ingienería Informática. Teniendo en cuenta que ambos tienen el mismo nivel de conocimientos.
Por lo que mucha gente se está planteando si sirve o no el haber estudiado una carrera. Sobretodo cuando están viendo que personas con una titulación inferior están cobrando igual o más que ellos.

Yo preguntaría lo siguiente: ¿Somos los programadores e ingenieros informáticos difíciles de encontrar o son las empresas las que no quieren permitirse el “lujo” de tenernos?

Enlace: ¿Alguien ha visto un programador?, artículo en Libertad Digital