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Tatuajes de robots

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Tatuajes de robots. Los robots son intrínsecamente fascinantes, sobre todo ahora que casi tenemos la capacidad tecnológica para crear lo que antes era sólo el sueño de un fan de la ciencia ficción. No estamos absolutamente allí, sin embargo, por lo que seguimos para dar vida a nuestra imaginación de un robot habitada mundo a través de los medios más permanente a nuestra disposición: la tinta. Éstos son algunos de los tatuajes robot más creativo y bien hecho en torno a:
Robots de juguete

Vintage robots de juguete son chispas fuentes de la nostalgia, y es muy popular el uso de estas inspiraciones infancia en buen uso, como bases para un tatuaje robot robusto y creativa.

Tatuajes biomecánicos

Para aquellos que se sienten algo más que una afinidad con los androides, hay maneras de hacerle parecer un poco más mecánica, y todo lo que necesita es un poco de mirar debajo de la piel. Estos tatuajes biomecánicos realistas son intensos y muy bien hecho.

Estilos

Hay mucho espacio para ser creativo con diseños de robot … como ángel siniestro, pensador torpe, o un pedazo de basura en crisis.

Robot Love

Gran parte de la cultura popular la participación robots se refiere a la diferencias entre el hombre y la máquina, con una emoción principal objetivo ser. Los robots pueden aprender a sentir? Si pueden o no en la realidad, lo cierto es que puede, en nuestro estudio de tatuajes.

Creative Robots

Algunos artistas robot decide tomar el robot torpe a otro nivel, utilizando su habilidad artística y la visión creativa para crear algo único y maravilloso.

Robots en la Cultura Pop

Robots en programas populares de televisión y dibujos animados ofrecen una plétora de personajes robot a elegir para el arte del cuerpo, o la inspiración, al menos,.

Go Big!

Los robots son todos los gigantes de ser y amenazante. Lleno de energía mecánica y la altura de intimidación y fuerza, es natural que te gustaría su tatuaje robot tiene la mayor presencia misma de la vida.

Sin fin de variedades

Hay una increíble variedad de tatuajes robot, pero el margen de variación es interminable. Una de las pocas cosas que los robots no tienen la imaginación, así que use la suya y llegar a un diseño aún más genial!

Nacidos entre 1976-1982…

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El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, los 80. La
de todos aquellos que nacimos entre el 74 y el 84 (un par de años arriba,
años abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni
podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros
padres ahora vale 20 ó 30 veces más, la de los que estaremos pagando
nuestra vivienda hasta los ¡60 años!

Nosotros, no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos
delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria
histórica comienza con las Olimpiadas del ’92. Por no vivir activamente la
Transición se nos dice que no tenemos ideales y eso que sabemos de
política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros
hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las
chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma, el rescate o el bote
bote y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a los videojuegos.
Hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los
Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y
seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo (jajaja, mami, eso va por tí),
a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen
realmente y nadie se lo dice. Se nos ha etiquetado de generación X y
tuvimos que tragarnos ‘bodrios’ como: Reality Bites, Melrose place o
Sensación de vivir, que te gustaron (o no) en su momento, pero…
vuélvelas a ver, verás que chasco. Somos la generación de Compañeros, de
Al salir de clase…Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta
madre de Marco que no aparecía, con las putadas de la Señorita
Rottenmayer. Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer
campaña contra la droga (o a favor de ella, jejeje), que durante un
tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes (Gracias
Chicho!).

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con
la costura torcida; nos pusimos bombers sin miedo a parecer skin heads.
Nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y
nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años
(Esas J’hayber!). Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día
de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso.
Fuimos los últimos en hacer BUP y COU, y los pioneros de la E.S.O. Hemos
sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en
incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta
tirarnos del trabajo… Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que
naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos
aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos
caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una
secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia,
Kosovo,Afganistán, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos
OTAN no! bases fuera!, sin saber muy bien qué significaba al igual que
cuando pedíamos el 0,7%, y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum,
odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet
sería un mundo libre. Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema
‘el panadero farlopero’.Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con
ganas Abuelito Dime Tú…. Los mundos de Yupi y las pesetas rubias con la
jeta de Franco en algunas de ellas. Nos emocionamos con Superman, ET, los
Goonies o En busca del Arca Perdida. Los del bocata de chorizo, Nocilla y
mortadela, y también Phosquitos, las Panteras Rosas, los Tigretones eran
lo mejor, aunque aquello que empezaba, algo llamado Bollycao, no estaba
del todo mal.

Somos la generación del coche fantástico, Mazinger Z, Oliver y Benji… La
generación que se cansó de ver las Mamá Chicho. La generación a la que le
entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es
favorita para un mundial. La última generación que veía a su padre poner
la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones. La
última generación de las litronas y los porros, y qué coño, la última
generación cuerda que ha habido. La verdad es que no sé cómo hemos podido
sobrevivir a nuestra infancia!!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes:
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin
sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin
descanso con cinco personas apretujadas en el coche y no sufríamos el
síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones,
armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en
bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios
eran de metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana,
jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No
había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna
ley para castigar a los culpables. Si nuestros abuelos nos daban un beso,
nadie lo acusaba de pederastia, al igual que si nos daban nuestros padres
un cachete no venían los servicios sociales por nosotros. Nos abríamos la
cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños
y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos
contentos. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en
una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos,
ruedas!!! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si
acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo
y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada.
Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres
arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente (o los más
afortunados con Filvit). Y ligábamos con los niñ@s jugando a beso,
atrevimiento o verdad, o al conejo de la suerte, no en un Chat.

Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las
consecuencias. Sabías que se rifaba una hostia si vacilabas a un mayor. No
había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si
trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaba un
guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos libertad, fracaso,
respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
Eres tú uno de ellos?? ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la
suerte de crecer como niños, antes de que todos estos niñatos que hay
ahora que se creen algo y no tienen respeto ni educación a nadie destrocen
el mundo en el que vivimos

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