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El Senado aprueba la Ley Antitabaco y entrará en vigor en el mes de Enero

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Y las ganas que tenía yo de que de una vez por todas terminasen los días donde estaba cenando en un restaurante y el tipo de la mesa de enfrente te echase el humo del puro y unas cuantas más situaciones que por poca educación de unos, causaba malestar a muchos.

El Senado ha aprobado hoy la Ley Antitabaco en términos semejantes a los que salió del Congreso, al votar en contra de los cubículos para fumadores y de la moratoria en su aplicación que impulsó el PP en la Comisión de Sanidad. La nueva Ley, por la que se prohibirá fumar en todos los espacios públicos cerrados, se aprobará definitivamente en la Cámara Baja la próxima semana y entrará en vigor en el mes de enero.

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Top 10 de las mejores chuletas para exámenes

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Top 10 de las mejores chuletas para exámenes

  • 1. KleenexLos pañuelos son uno de los mejores sitios para escribir una chuleta. No hacen ruido y son algo que se puede tener encima de la mesa sin que el profesor se extrañe. Es importante plegar el pañuelo con la letra por dentro y con la cara blanca por fuera, obviamente. Este tipo de chuleta te puede ser muy útil también si tienes mocos y la urgente necesidad de sonarte.
  • 2. Papel y chinchetaSe escribe todo en un papel, dejando bastante espacio en blanco arriba. Pegas el papel con una chincheta debajo de la mesa, de manera que puedas girarla cuando el profesor no preste atención, y ocultarla cuando se acerque.
  • 3. TradicionalCoges la chuleta y te la metes en el bolsillo, cuando el profesor esté distraído la sacas y la pones en la silla entre tus piernas y vas mirando para abajo y vas escribiendo muy sencillo, cuando el profesor vaya a dirigirse hacia ti o tu compañera el movimiento es muy sencillo, cierras las piernas y ya esta cuando se vaya pues si tienes escrito por detrás le das la vuelta.
  • 4. EnrollableCopias la chuleta en una papel, la enrollas y la sujetas con cinta aislante durante toda la noche. Cuando estés en el instituto la sacas y la pegas debajo de la mesa. Cuando quieras ver algo la estiras y si te ve el profesor la sueltas y se enrolla sola.
  • 5. ReglasTe vas a la papelería y te compras dos reglas negras de 15 centímetros sin que sean transparentes y si puede ser gordas. Lo pasas todo a word, letra arial y a numero 4/5/6 depende el contenido. Lo imprimes y con un poquito de celo lo pegas. Lo sacas en el examen y si viene el profesor haces que estás midiendo algo, y cuando se vaya giras la regla y a copiar.
  • 6. En el bordeCoges celo lo pegas en el borde de la mesa pegas a la chuleta y lo pegas a bajo de tal manera que se quede pegado y no se vea cuando se siente el maestro lo despegas y copias si ves que viene lo pegas abajo y no te pillan.
  • 7. GomasAhora hay unas gomas redondas que por un lado están cubiertas de plástico oscuro y por el otro de plástico más suave. Allí puedes apuntarte un montón de cosas, eso si, con la letra pequeña. Después la cubres, y cuando los profes no miran vas haciendo como que te aburres o estas borrando algo. Es muy practico.
  • 8. Boli con gomas PilotCoges un boli,( o portaminas) de esos típicos que tienen una gomita a la altura de donde lo coges. Bien: sacas esa goma y le haces un par de cortes a lo largo. Bueno haces tu chuleta y tal y la pegas en el boli, en el hueco de la goma, después la colocas encima de la chuleta y queda el agujero justo para ver la chuleta.
  • 9. ChaquetaBien en invierno todo el mundo lleva chaquetas y las colgarán. Luego te pones al lado de las chaquetas en el examen previamente habrás enganchado la chuleta en uno de los abrigos un poco escondido de modo que al apoyarte contra los abrigos la puedas ver.
  • 10. ManoColocar la chuleta en la misma mano con la que escribes, no suelen vigilar esa mano sino la otra. Por supuesto la chuleta debe ser pequeña, mas o menos como la mitad de la palma de la mano para poder verla sin que parezca sospechoso. Después se le pueden añadir paginas mediante una grapa, es bastante útil.

Visto aquí.

Explicación: Impresoras baratas y cartuchos caros

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Explicación: Impresoras baratas y cartuchos caros.

Lo acabo de leer y os lo recomiendo a todos.

Explicación Impresoras baratas y cartuchos caros Explicación: Impresoras baratas y cartuchos caros

Explicación: Impresoras baratas y cartuchos caros

Ven aquí, mi nietecito bonito. Ven, siéntate en mi regazo que te voy a contar un cuento. Así muy bien; apoya tu cabecita en mi hombro que esta historia que voy a relatarte pertenece a una realidad pretérita, de no hace mucho tiempo, pero real como la vida misma. ¿Recuerdas que el otro día le comentaste a tu abuelo que los cartuchos de la impresora que hemos comprado eran muy caros para la poca tinta que tenían? Pues escucha, mi hijito, escucha.

Érase una vez, en las oficinas generales de Hewlett Packard en Palo Alto, California, no hace muchos años, que el presidente de la compañía convocó en una reunión a los mejores ingenieros de la empresa con el objeto de ponerles a prueba. El problema radicaba en que HP estaba literalmente perdiendo dinero con sus impresoras láser. Este tipo de máquinas acaban de salir al mercado y eran tan caras, pero tan caras, que se vendían fatal, sobre todo en el mercado doméstico.

Una bandada de ingenieros trajeados y encorbatados accedió a la sala de reuniones, y todos se fueron acomodando alrededor de una enorme mesa ovalada. La tensión se palpaba en el ambiente, pues no sabían por qué oscuro motivo el gran jefe les había citado allí con tal nivel de misterio y secretismo. Cuando el anfitrión apareció, el silencio se enseñoreó de la habitación mientras todos los participantes se levantaban en gesto de cortesía. Decenas de pares de ojos siguieron pausadamente el recorrido de aquel decano hacia su cómodo sillón, en la presidencia de la mesa. Se sentó y todos hicieron lo propio.

—Señores, tenemos un grave problema —comenzó tajante—. No vendemos impresoras láser al usuario doméstico y muy pocas a la empresa. ¿Y cuál es la razón? El precio. El costo de fabricarlas, de por sí ya alto, y nuestro propio beneficio hacen que su valor en el mercado sea tan elevado que se antojen prácticamente inaccesibles para los cosumidores.

Todos se miraban entre sí asintiendo. Ellos sabían que lo que decía el gran jefe era totalmente cierto, sin ningún género de dudas.

—Les he convocado hoy aquí —prosiguió— para solventar este tema de manera prioritaria. Tienen ustedes una semana exacta para encontrar una solución eficaz que permita rebajar los precios drásticamente. En la próxima reunión deberán proponerla.

Todos se quedaron atónitos y expectantes. Probablemente el que aportara la mejor solución recibiría una buena recompensa y sería ascendido. Era la oportunidad ideal para todos y cada uno de ellos.

Pasada una semana de la primera reunión, los ingenieros fueron de nuevo convocados por las altas esferas. Llegaron todos con multitud de papeles, estudios de mercado, gráficos, hojas de cálculo y demás parafernalia para referir sus exposiciones. Uno a uno fueron interpelados por el gran jefe acerca de las soluciones propuestas. Algunos hablaron de reducir el grosor y la calidad del plástico para ahorrar dinero, otros comentaron sobre las dimensiones y el ahorro del troquelado, muchos llevaban propuestas para disminuir el coste de los materiales de la maquinaria interna y hasta algunos sugirieron reducir el número de tornillos, documentando con cientos de datos la merma de presupuesto que ello conllevaría. Todas las ideas eran muy válidas, aunque no lo suficiente como lo que se deseaba desde la dirección de la empresa.

Había un joven ingeniero acomodado en un sillón de cuero que no había abierto la boca desde el principio de la reunión. El gran jefe se fijo en él y le preguntó por qué no comentaba nada, a ver si no había tenido ninguna idea.

—Estoy escuchando al resto de mis compañeros, señor —contestó él.
—¿Y podrías comentarnos qué impresión te causan las ideas que aquí se están proponiendo?
—La verdad es que están todas muy bien documentadas y estudiadas, pero no creo que ninguna funcione al cien por cien.
—¿Y quizás tú tienes alguna otra mejor?
—Por supuesto, señor. Yo tengo la idea clave para que la gente compre impresoras láser y ganemos dinero con ellas.
—¿Y nos la podrías comentar a todos, si no es mucha molestia? —Todos sonrieron de manera burlona.
—Claro que sí. Debemos vender las impresoras por debajo su coste.

La tremenda risotada por parte de todos retumbó en las paredes de la sala de reuniones como un eco estruendoso rebotando en el interior de una caverna. Todos comenzaron a tachar de loco y demente al joven ingeniero. Los comentarios altisonantes circulaban alrededor de la mesa, pero el joven mantuvo el tipo y esperó a que todos sus colegas dejaran de reír.

—No habéis dejado que termine —comentó cuando por fin el silencio regresó a la sala—, permitidme que lo explique. La clave consiste en vender las impresoras por debajo de su coste y, por otro lado, triplicar el precio de los consumibles.

Todos quedaron perplejos mirando a aquel joven delgaducho y de aspecto desgarbado. El gran jefe se quedó pensativo durante varios minutos para, al final, esbozar una taimada sonrisa.

Aquel joven, nietecito mío, fue ascendido y colocado como un muy alto directivo de la empresa, ganando millones de euros al año. Las impresoras láser bajaron de precio drásticamente y la gente comenzó a comprar indiscriminadamente, sin sospechar el susto que posteriormente les daría el comprar el tóner en cuestión.

Y es por eso que desde ese día, la estrategia para la venta de impresoras, no ya sólo de HP, sino de todos los demás ahora también, se basa en rebajar al máximo su precio, elevando a veces hasta un 400% el precio de cartuchos y otros consumibles. Tampoco es hoy terreno cerrado a las impresoras láser, porque al final la política ideada por aquel joven ingeniero se trasladó al resto de sistemas de impresión.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Y baja ya del regazo so vago, que te estás durmiendo y con treinta y seis años que tienes ya no puedo contigo. ¡Parásito. Busca un trabajo, hombre! A ver si tú tienes algún día una idea así y me compras un chalé en Torremolinos.
NOTA: La historia de este post es totalmente verídica.

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Pequeño mal entendido

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Un tipo está en la fila del supermercado, cuando una rubia escultural
le saluda agitando la mano, y le lanza una de aquellas sonrisas
estremecedoras.

El tipo mira hacia los lados, hasta que se convence que es con él.
Decidido, deja la fila y se acerca a la bella mujer. Suavemente le
dice:

-Disculpe… ¿nos conocemos?

Ella le responde con una sonrisa encantadora:

-Pues… tal vez yo esté equivocada, pero me parece que usted es el
padre de uno de mis niños.

El tipo se queda boquiabierto, mientras su memoria trabaja gran
velocidad, intentando recordar los detalles de la única vez que le
fue infiel a su esposa. Extrañado le dice:

-¡Ohh! no me diga que usted es aquella stripper que en la despedida
de soltero de mi amigo, yo me la comí encima de la mesa de billar, en
medio de aquella tremenda orgía, completamente borracho, mientras una de
sus amigas me flagelaba comiéndome los huevos y metiéndome un pepino por
el culo.

-Bueno… no exactamente, responde ella visiblemente avergonzada. Yo
soy la nueva profesora de su hijo…

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