Ago 05

Está la cosa como para no salir de casa…

La policía brasileña detuvo a un hombre sospechoso de violar a unas 400 vacas, a las que mató después de terminar el coito, informó hoy el portal brasileño Terra.

El sospechoso, identificado como Getulino Ferreira Paraízo, de 53 años, fue detenido el domingo, después de que un ganadero de Aragoiania, en el centro de Brasil, le sorprendiera después de que supuestamente matara a tres vacas y un becerro de su propiedad.

En su declaración a la policía, Paraízo reconoció ser el autor de estos delitos y explicó que sufrió abusos sexuales a los 13 años, por lo que comenzó a mantener relaciones sexuales con yeguas y caballos y después con reses bovinas.

El comisario de policía Álvaro Cássio dos Santos, citado por Terra, dijo que el sospechoso declaró haber intentado acostarse con una prostituta en su adolescencia, pero que lo encontró “muy frustrante”.

El comisario, que investiga el caso de la muertes de las reses desde hace un año, afirmó que llegaron a sospechar de que los sacrificios formaban parte de rituales de magia negra, por lo que llegaron a bautizar al autor como “Chupa-Vacas”.

En total, se han encontrado cerca de 400 vacas asesinadas supuestamente por Paraízo, en un período de cuatro años, y siempre en granjas cercanas a Goiania, capital del estado rural de Goiás, a unos 200 kilómetros de Brasilia.

Jun 28

Gracias a Izaskun Seva (una lectora del blog) me entero de esta sorprendente historia:

La insólita historia comenzó cuando Luis Miguel viajó hasta Arkansas con su familia para visitar a su hijo, que estudia allí Periodismo. Durante la noche, y ya en casa de su hijo, uno de sus vecinos llamó al domicilio quejándose del ruido. “Mi hijo tiene un vecino obsesivo del que ya me había hablado por teléfono. Este individuo aporreó nuestra puerta en plena noche completamente drogado y diciendo que hacíamos mucho ruido. Para nada hacíamos ruido. Posteriormente simuló una caída. Además, al llegar la policía este hombre adujo que me había confundido con un agente”, relató L.M. Domínguez.

Según aseguró, el trato de la policía no fue el habitual en cualquier “país desarrollado”. “Nada más llegar los agentes de seguridad, con la mano en las pistolas, me hicieron sentarme en el suelo y mantener la boca cerrada. Todo delante de mi madre, que no podía evitar llorar”, aseguró el documentalista. Para más inri la policía tomó como prueba una “estrellita de sheriff” que Luis compró a modo de souvenir durante una de las excursiones con su familia.

Todo un enredo

Luis Miguel no comprende cómo un asunto tan simple que podría solucionarse de una manera civilizada en nuestro país acabó complicándose de esa forma. No en vano la policía se lo llevó detenido. “Me llevaron a una celda de cuatro metros cuadrados, con el típico traje a rayas, en la que estábamos metidas 10 personas. Las necesidades se hacían en la propia celda”, comentó indignado.

Tras pasar la noche preso L.M. Dominguez logró salir en libertad con fianza y está a la espera de que se solucione todo este horrible malentendido. “Ahora estoy trabajando con mis abogados. No olvido a los policías riéndose mientras me metían los dedos por el culo para ver si llevaba algo. Después de todo lo que he pasado yo y mi familia pienso llegar hasta el final.”, aseguró el naturalista.

Además, con el tiempo se ha descubierto que el “obsesivo vecino” que comenzó todo este “insólito episodio”, tiene problemas de esquizofrenia, según afirmó L.M. Domínguez. El conocido documentalista reconoce no guardar rencor a los EE.UU, sin embargo, no está tan satisfecho con su sistema policial.