La retromezcla está de moda

Si eres DJ o simplemente aficionado al dance, lee este artículo, te
interesará. Si sois observadores, y escucháis un temazo dance, verás que
son canciones antiguas remixadas. Esta técnica se la conoce vulgarmente
como la retromezcla o retromix. Fijaos, por ejemplo, en la canción We No
Speak Americano, es una clara base de Tu Vuo Fa´l Americano, de Renato
Carosone. También Renato Carosone tiene otro pelotazo dance, You Like
Torero… Muchos diréis: si, los americanos están como motos. Pero es que los
DJ españoles también lo hacen. Una rosa es una rosa, de Juan Magan, es un
claro indicio a Una rosa es una rosa, de Mecano. O por ejemplo 12
cascabeles, de TLJ es una indirecta a 12 cascabeles, de Joselito


CASO 3
“Mi pareja y yo acabamos de tener un bebé. Vamos a ir a por cuna, pañales,
de todo. Mi pareja quiere ir a Villalba y yo a Madrid Capital. ¿Qué debo
hacer? Me ha amenazado con el divorcio y el bebé por medio”
ROJO: Vamos a por una cosa a un sitio y a por otra a otro. ¡SOY GENIAL!
NARANJA: Lo echamos a suerte
AMARILLO: Os lo jugáis a una partida de cartas
VERDE: Acabará cediendo.
AZUL CLARO: Pobrecillo, déjale…
AZUL OSCURO: Déjale pero hazte dur@
ROSA: Camélatele.
FUCSIA: Camélatele con sexo.
MARRÓN CLARO: Déjale… que si no luego pasa lo que pasa
MARRÓN OSCURO: No le dejes. Tú eres tú.
BLANCO: Que pase lo que tenga que pasar
NEGRO: Sigue adelante y divorciate


De: Sociedad General de Fabricantes de Mesas

Yo creo la Sociedad General de Fabricantes de Mesas.

Yo fabrico una mesa a Ramoncín, él va, me la paga y se la lleva a su casa. Un día invita a comer a sus amigos para hacerse una cena con jabugo, ostras, caviar de Beluga y otras
delicatessen propias de un currante como él.

Pues bueno, ¿cómo es que sus amigos están comiendo en MI mesa, disfrutando de ella Y NO ME ESTÁN PAGANDO?.
¿Que ya la pagó en su momento Ramoncín y él hace lo que quiera con la mesa?. ¡De eso nada!.
Yo se la vendí a ÉL y no al gordo de Echanove que se está poniendo ciego comiendo en mi mesa.

Así que cada vez que alguien coma en una mesa y no sea éste el que la compró me tiene que pagar.

Pero espera, no solo eso, sino que el que saque beneficio económico de mi trabajo (la puta mesa), lo voy a sangrar.
O sea, todos los restaurantes que me paguen 2mil¤ al mes por usar mis mesas. ¿Pero por qué restaurantes solo?, TODO EL MUNDO USA MESAS: las oficinas necesitan mesa para trabajar Y GANAN DINERO POR ELLO, los voy a sangrar a todos.
¿Una boda?, que paguen por las mesas, ¿NO PAGAN POR LOS LANGOSTINOS? (Ramoncín dixit).

Pero claro, hay un problema: yo antes hacía mesas, pero hace años que no hago ni una y nadie usa una mesa mia. Pues no pasa nada, yo cobro por TODAS las mesas. Es más, por todo lo que tenga 4 patas y una tabla encima. Por si acaso, vete a saber si alguna de ellas es mia o de mis amigos de la Asosiación.
Pero da igual si esas mesas son de Ikea, YO las cobro y luego digo que el dinero se lo lleva Ikea.

¿Nadie es capaz de pararle los pies a esta gente?…


¿En qué invertiríais más de 11 millones de euros si os toca la lotería?

Michael Carroll lo tiene claro: drogas, juego y prostitución. Este ciudadano inglés ha tardado ocho años en dilapidar los 9,7 millones de libras que ganó en la lotería en, sobre todo, cocaína, alcohol y sexo.

Pasado este tiempo, este joven que ahora tiene 26 años, ha vuelto al mismo sitio en el que estaba en 2002: en el paro. Tras pasar casi un tercio de su vida sin dar palo al agua y ‘disfrutando’ de su riqueza, en la actualidad sobrevive con sólo 42 libras (alrededor de 48 euros) a la semana, lo que le da el Estado como subsidio por desempleo.

Según publica el diario Daily Mail, Carroll asegura que la fiesta “se ha terminado y es hora de volver a la realidad”. Aunque afirma que es “un poco raro” ser de nuevo un parado más, reconoce que ha vivido “la gran vida” y que desea encontrar un trabajo que le permita ganar un salario “normal”.

A finales de 2003, Carroll había gastado 2.000 libras (un poco menos de 2.300 euros) en cocaína y en albergar fiestas en su mansión de 325.000 libras (unos 370.000 euros) en Norfolk, en las que no faltaba una gran diversidad de estupefacientes y alcohol.

Cansada y harta de esta vida de excesos, su mujer Sandra le abandonó y se llevó con ella a su pequeña hija Brooke. Aunque la decisión de su esposa no hizo que Carroll modificara su actitud, más bien todo lo contrario: cambió a Sandra por cientos de prostitutas. Las 100.000 libras (113.000 euros) que le costaron le proporcionaron la satisfacción sexual que necesitaba.

“Empecé a pensar sólo en tres cosas: drogas, sexo y oro”, explica Carroll a News of the World. Tres ‘vicios’ que le suponían más dinero de lo que había ganado en la lotería. Además, este joven invirtió una pequeña fortuna en una inmensa colección de joyas y en una flota de coches que incluía una furgoneta negra de la marca Mercedes.

También las apuestas en carreras de perros y caballos le hicieron perder un millón de libras. Otro millón lo invirtió en su equipo de fútbol preferido, los Rangers.

En su ‘alocada’ vida, Carroll ingresó cinco meses en la cárcel en 2004, tras verse envuelto en un caso de tráfico de drogas y posesión de cocaína. Además, fue acusado de tirotear desde su Mercedes a los coches y ventanas de los alrededores.



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