Entradas etiquetadas con Cinco Minutos

25 tipos de mujeres

6

25 tipos de mujeres:

1. La segunda madre

Un refrán dice que primero fue el uno que el dos. Así que, resígnate, siempre será “segundona”, ni siquiera intentes ocupar el lugar de la madre. El complejo de Edipo existe, pero no te las desde Yocasta.

2. La intensa

Esta es la típica “pegote” que llama cada hora, pregunta bobadas, quiere saber todos los movimientos, pretende estar todo el tiempo con él. Sábados, domingos y feriados se queda a dormir en su departamento, para desayunar juntos y luego, también, ver el reality de la noche juntitos. Además, es melosa, duerme abrazada ocho horas, quiere que la acaricien todo el tiempo, le hablen estilo bebé y espera besitos cada cinco minutos.

mujeres 25 tipos de mujeres

25 tipos de mujeres


3. La cantilena

Dios puso esta característica en las féminas. Pero no hay derecho a que una mujer, en tono agudo, entre alto y contralto, salga en el auto y con los vidrios arriba, en la mesa, en la calle, en la cola del cine, por teléfono y hasta en el baño. Dejémosle el sermón a la mamá.

4. La Mata Hari

Si algo enerva a un hombre es que lo indagen. La curiosidad mató al gato y ojo con buscar pistas del pasado y secretos en el clóset, el escritorio, el celular y la billetera mientras él se baña. Piensa que sólo obtendrás ira e intenso dolor si encuentra fotos de las novias y quién sabe en qué situaciones.

5. La rival

Señoritas, entre un hombre y su mejor amiga hay más fidelidad que con su amigote del alma. Los celos por ella sólo te traerían rivalidades e incluso te harían objeto de chistes. Tampoco es que la vayas a agarrar a besos y se presten la ropa, pero trata de aguantarla y hasta salgan juntos, pues ella goza de derechos adquiridos.

6. La desesperada

Nada más notorio que el afán por conseguir novio y, peor, el de casarse. Para esto se necesita inteligencia y el movimiento menos astuto de una casadera es “sacarle” cita con los papás al mes de conocerlo, hablar de matrimonio, argollas, luna de miel y hasta lagrimear cuando vea un bebé. Llegar al altar toma su tiempo. Acelerarte podría convertirte en una “cuchacha” frustrada.

7. La que no gasta

La caballerosidad es una cualidad que todas aman, pero no abusen. Así como reclaman por sus derechos, no se las den de princesas para que les gasten todo. Eviten el recorrido por el centro comercial, la joyería, los mejores restaurantes y el puchero de rigor para que les renueven ropero, les amueblen la casa y las lleven a unas vacaciones todo incluido. ¡Para eso trabajan!

8. El síndrome Excel

Algo que prende los motores de un tipo son las minas que planean todo en tabla de Excel. Olvídese de diseñarle dietas, rutinas de gimnasio, sesión de spa, el mercado en Paloquemao, la visita a la mamá o a la prima más querida, y las reuniones de egresados. Deje que él programe las actividades y no crea que su agenda tiene tantos espacios como la de Hello Kitty.

9. Las muy extrovertidas

También conocidas como coquetas, hablan mucho, son queridas con todos, abrazan, besan y cuando se emborrachan se transforman. De alma de la fiesta pueden pasar a pesadilla y cada que salen no sólo devuelven atenciones sino que les hacen “showcito” delante de todos. Eso sí, se arrepienten al otro día.

10. La mujer antiamigos

Esta tiene dos características: acompaña siempre al novio pero nunca se integra, es como un mueble y no musita palabra, ni siquiera toma y pone cara de puño; o se vuelve tan amable y tan querida que cada vez que habla la embarra con comentarios salidos de tono o que ponen en entredicho su inteligencia.

11. Tres son mucha compañía

No falta la chica que cada vez que sale lleva a una hermana, a la prima o a la amiga “más divertido”. Si algo saca de quicio es que carguen con cola para todos lados. Para completar, estas agradables compañías no tienen un peso y adivinen quién es el marrano que paga.

12. Celos, malditos celos

Es verdad que la cultura machista las hace inseguras, pero cuando la sombra tiene curvas y sospechan hasta de la verdulera, la cosa se pone grave. Más bien, no se busque excusas porque no hay teoría más cierta de que cuanto más celosas, más engañadas.

13 Las antiestéticas

Aquí solo unas perlas bastante despedidoras: la pulsera de oro en el tobillo debajo de la media velada, el anillo en un dedo del pie, las peludas con síndrome de Neandertal: no saben qué es la cera y la cuchilla para el bigote, las piernas, la axila y el bikini; las uñas decoradas con bisutería, el pelo con raíz y el tinte quemado en las puntas y el zapato blanco con jean stretch. Ojo, muchos alegan que el mal olor es más común de lo que se piensa.

14. Las “mamis” vanidosas

Estas son el otro extremo: están bien maquilladas a las 3 a.m., después de la rumba, huelen a labial, van al gimnasio tres horas diarias y salen perfectas, la pestañina nunca se les corre, usan delineador de labios bastante contrastado y al parpadear tienen escarcha en la sombra. Casi siempre han estado en el quirófano para algún implante, son bonitas, juran que Nicole Kidman se pondría su ropa y su perfume algo fuerte delata su cercanía.

15. Las criticona

Algunas se las dan de decoradoras y dos semanas después de conocer al tipo quieren cambiarle el apartamento, les parece un garrón la casa de los suegros y esperan que pongan tapete en todas las puertas. Sueñan con tirarle el afiche de Boca, que nunca deje platos sucios y que la ropa sea solo de marca.

16. Ni tanto que queme al santo

Ni mucho que no lo alumbre. Si en el amor se busca inteligencia, nada más aburrido que una mina intelectual que analiza hasta un polvo. Pero también despacha la que solo lee revistas de farándula, y sólo quiere ser como Julia Roberts en una vida de comedia.

17. El odio al fútbol

Si no le gusta, deje que su hombre lo disfrute. Algo que de verdad espanta es la mujer que se pone furiosa si el domingo por la tarde es para el fútbol, el estadio, los amigos y unas cervezas. Búsquese una amiga, visite a su mamá o váyase a ver cine arte.

18. Disertaciones sobre el amor

Mujeres, olviden que los hombres quieren discutir sobre el amor, la relación de pareja y los conflictos por tres, cuatro, cinco horas o todo un sábado. Recuerden que el género masculino, aunque ama, es más práctico y no se pone metas cara a cara, reflexiona y jura amor eterno. Ese abrazo al final de una discusión bizantina no es de satisfacción, es puro teatro… jurado.

19 La actitud antihogar

Si quieres perder a tu novio en mínimo dos días, dile que te importa mucho la casa, aprender a cocinar, tener hijos y quedarte de vez en cuando en la casa. Nadie quiere sirvientas a la vieja usanza, pero esas liberadas que a duras penas abren la nevera y meten las zapatillas en el lavarropa, corren el riesgo de no disfrutar las mieles del hogar.

20. Las autosuficientes

Es verdad, las mujeres pueden hacerlo todo y hasta mejor que un hombre. Pero esa miradita, esa actitud de sabelotodo, de que no necesita a nadie y esa pose algo masculina no solo espanta sino que enerva. Está bien, son exitosas, pero dejen de repetirlo y recalcarle que ganan más, y que, en definitiva, sólo necesitan su semen para un hijo. ¿A quién llaman cuando van al mecánico y les han cambiado hasta el volante por una cifra astronómica?

21. El chantaje

Nada más bajo que jugar con esto. Algunas se proponen hacerlos sufrir y les provocan celos con personajes imaginarios, se mandan flores ellas mismas a nombre de otro, lloriquean para conseguir su afecto, se hacen las víctimas y en un momento de rabia deciden no “dárselo”, como si solo él se privara de placer.

22. Las escrupulosas y las atrevidas

En esta categoría entran las mojigatas y las que se pasan. Niñas, eso de apagar la luz, de poner cara de asco y de dárselas de sanas después de cierta edad no les queda bien. Pero ojo, cuando la mujer resulta más atrevida que el hombre, también corre el riesgo de asustarlo. Eso sí, no se repriman y muestren sus armas poco a poco.

23. Que lo tomen de esclavo

Mujeres, sus novios o maridos no son sus mensajeros, tramitadores, plomeros, electricistas, choferes y, además, buenos amantes. Eso de “ven a buscarme”, llévame, déjame, pasemos por…, préstame y arréglame, no va. No se las dé de ama de Kunta Kinte.

24. Las comparaciones

Si entre sus frases más comunes están “con mi ex hacía esto o aquello”, “él era divino” o “él siempre me regalaba. . .”, tu relación no tiene futuro. Si los añora tanto, ¿por qué no está con ellos? ” lo pasado, pisado”, entonces no arriesgues el futuro. Y si crees que el sujeto en cuestión debe ser como tu papá, búscate urgente ayuda psicológica.

25. Los cuestionarios

Existen varios, pero uno de los peores es el del sondeo de número de novias, cuántas mujeres han pasado por su cama y cuál ha sido el mejor polvo. No insistan en saber en cuál puesto están y piensen, como dice en Desiderata, que siempre habrá alguien mejor y peor que tú.

Costumbres y malos hábitos de los trabajadores en el trabajo

3

Costumbres y malos hábitos de los trabajadores en el trabajo:

trabajo Costumbres y malos hábitos de los trabajadores en el trabajo

Costumbres y malos hábitos de los trabajadores en el trabajo

  1. Dilación con el trabajo: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Esta frase resume una actitud positiva frente a cualquier trabajo. Resalta un alto grado de profesionalidad en el trabajador y esto es muy positivo. En cambio, si vamos dejando el tiempo pasar, las tareas se nos acumulan encima de la mesa y tenemos que terminarlo todo, deprisa y corriendo, siendo en ocasiones el resultado no el esperado.
  2. Poca rigurosidad con el e-mail: Si miramos la cuenta de correo electrónico, miramos la cuenta de correo electrónico. No podemos pasar el día navegando por Internet porque se nos va a acumular el trabajo, como decíamos en el punto anterior. Sólo cada cierto rato, y durante un breve espacio de tiempo, podemos desconectar.
  3. No confundas lo informal con lo irrespetuoso: En una empresa como en cualquier otro sitio, debemos saber dónde está la línea que marca la diferencia entra la informalidad y el ser irrespetuoso, y asegurarnos de no cruzarla nunca. Faltar al respeto es una falta grave.
  4. No te aproveches de la libertad de acción: Te dan la mano, y tu les coges el brazo. Actuar así puede costarte muy caro, porque mientras ellos demuestran que confían en ti, tu les das todas las muestras de que no pueden hacerlo.
  5. Falta de adaptación: Demuestra siempre que estás a gusto con tu equipo y que te sientes parte de él. Hacer la guerra en solitario no es una buena idea en ninguna compañía.
  6. Llegar siempre tarde: Hoy en día, no pasa nada si llegas cinco minutos tarde, o incluso diez. Las empresas saben que luego estiras tu jornada y acabas trabajando incluso más. Pero no lo conviertas en un hábito, porque primero son cinco minutos, luego diez y luego veinte, treinta, etc. Esto puede poner en duda tu profesionalidad.
  7. Rigidez: Debes demostrar que eres una persona abierta, tanto social como mentalmente. La rigidez o los pensamientos únicos no funcionan en las empresas de hoy, en las que prevalece el trabajo en equipo.
  8. Llevar siempre la contraria: Tu opinión importa y las críticas constructivas siempre son bienvenidas. Pero resulta lógico que si estás en desacuerdo con todas las decisiones que se toman, ocurre algo más. Quizá esta no es tu empresa.
  9. Hablar mal de la compañía: Mucho cuidado con lo que dices y a quién se lo dices. Puedes discutir algunas acciones de la empresa porque no te parecen las más adecuadas, pero si no te gusta tu lugar de trabajo, no pierdas el tiempo criticando.
  10. Hablar mal de un compañero: Tampoco está bien criticar a otro compañero constantemente. Si no nos gusta su trabajo, deberíamos hablarlo con él directamente, sin tapujos.

40 días preso en Turquía por comprar una piedra como souvenir

0

Como Billy Hayes en ‘El expreso de medianoche’ pero con un souvenir en lugar de hachís. El Billy Hayes español se llama Ginés Pérez, un valenciano que se ha pasado 40 días encerrado en la prisión turca de Antalya, una pequeña ciudad en la costa mediterránea del suroeste de Turquía. Su delito comprar un regalo que resultó ser una piedra con más de 100 años de historia.

La ley turca prohíbe exportar bienes de interés cultural y antigüedades de más de cien años. Recuerda nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores en su página web que entran en esa “categoría objetos y antigüedades aparentemente de escaso valor”.

Ginés no leyó la web. El pasado 23 de abril viajaba a Antalya junto a su mujer. Regalo del Círculo de Lectores. Una semana de turismo. Un día antes de regresar a España aprovecharon dos horas libres para comprar recuerdos para la familia. Ginés eligió un trozo de piedra con unos grabados que vendía un joven en la calle, sobre una alfombra. “Seguramente si veo ahora esa piedra en el suelo ni la cojo, pero en el momento me pareció curioso”, recuerda ahora. “No era ni bonita, pero los turistas somos así”.

Pasó 28 horas en el aeropuerto, cinco minutos de juicio y 40 días atrapado en la prisión de Antalya
Diez euros y piedra a la maleta. El jueves 30 de abril Ginés y esposa llegan al aeropuerto de Antalya pero el escáner detecta algo. El matrimonio valenciano no se aclara con la seguridad de la terminal hasta que aparece la piedra e interviene un traductor de la agencia de viajes. La mujer de Ginés vuela rumbo a Valencia para no perder el billete pero él se queda en Turquía para aclarar el asunto.

Una hora después un técnico consultado por el aeropuerto confirma que la pieza tiene más de 100 años. Delito a la vista. A Ginés le esperan 28 horas encerrado en un cuarto del aeropuerto, un juicio de cinco minutos y 40 días atrapado en la prisión, 29 de ellos sin noticias de su familia.

“Llegué a la cárcel sin ropa, sin teléfono… No pude llamar a mi familia por la lentitud en los trámites del consulado y me pasé 29 días sin saber nada de nadie”, relata ya desde Valencia.

En la cárcel de Antalya -”cero higiene”, aclara- compartió módulo con otros 20 presos extranjeros. “Cuando eran más, dormían en el suelo”. Violadores, ladrones y traficantes que se convirtieron en sus mejores socios. “Parece increíble pero eran buena gente, ellos me dieron su ropa”, cuenta. “Sólo te preguntan ‘name’, ‘country’ y ‘problem’”. Dos días después de su ingreso llegó un francés con el mismo ‘problem’. Otra piedra antigua.

“La experiencia en prisión fue terrible. Teníamos dos horas de agua caliente por la mañana para todos los presos, sólo una visita al doctor a la semana y si enfermabas otro día no había doctor. Se compraba los jueves; yo llegué un viernes y no tuve nada en una semana. La comida nos llegaba en una olla que nos facilitaban por un agujero. Incomestible. Opté por no comer”.

Ginés, con diez kilos menos, volvió a juicio el pasado 9 de junio. Se enfrentaba a una posible pena entre 5 y 10 años de cárcel por “tráfico de antigüedades”. Esta vez, la juez si entendió que sólo era un turista. Quedó libre, sin cargos ni fianza. También sin piedra. “No la quiero ni ver”, bromea. Tampoco a Turquí. “Puedes estar seguro de que no volveré”.

El euroahorro Ricky Rubio y Mc Donald´s

2
Post financiado.

Una oleada de euroahorro, (ya sabes, hamburguesas y patatas por un euro, ración de Alitas de pollo por 3€) viene a nuestras tierras, acompañadas de Ricky Rubio, este chaval te sonará entre otras cosas de que Ricky fue convocado para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 el 10 de junio de ese mismo año. El 18 de Julio, con tan sólo 17 años hizo su debut como internacional frente a Portugal en un partido preolímpico disputado en Extremadura, lo que le convertía en el tercer jugador más joven en la historia en debutar con la Selección Absoluta de baloncesto de España.

Ricard, más conocido como Ricky, estableció un récord en el baloncesto español al haber sido el jugador más joven (14 años, 11 meses y 24 días) en debutar en un partido de la Liga ACB, más concretamente el disputado por el Joventut contra el C.B. Granada el 10 de octubre de 2005. Rubio jugó cinco minutos y cinco segundos en Granada y encestó dos puntos, dio una asistencia y recuperó dos balones. El conjunto verdinegro se impuso por 72 a 82.

Se ha creado una web, en la que Ricky muestra sus habilidades con una moneda de euro, ya que te dan la opcion de quedar en un restaurante Mcdonals y demostrarles a tus amigos que tu también sabes hacer maravillas con una moneda de euro, como las que os muestro a continuación:

Si te has quedado con la boca abierta, es normal…
¿¿Piensas que es posible hacer esto con una moneda de euro??
De momento yo no lo pruebo, porque Ricky Rubio…¡es mucho Ricky!

Ir arriba