Nov 01

¿En que estaría pensando este conductor?

Oct 19

1.Pirañas Vegetarianas

En realidad, la mayoría de las especies de pirañas son vegetarianas.

2.Lengua Pesada

La lengua de una ballena azul pesa mas o menos lo mismo que un elefante.

3.Por lo menos murieron contentos

Por lo menos 3 personajes históricos murieron haciendo el amor: Atila(406-453), el presidente francés Félix Faure (1841-1899) y el Papa León, que reinó entre 963 y el 965.

4.Tonada hecha por el Estado

Una canción hoy muy popular en China lleva como título: “Como me gusta cargar fertilizante
por la ladera de la montaña para bien de la comunidad”. Un hit.

5.Oro chicle

La ductilidad del oro es su mayor virtud tecnológica: 30 gramos de ese metal pueden estirarse hasta formar un cable de 80 kilómetros de largo.

6.Con permiso..

Hubo una época en Rumania durante la cuál un Hombre, si quería dejarse la barba, tenía que pedir un permiso al gobierno.

7.Alturas Silenciosas

La jirafa es el único mamífero que no tiene cuerdas vocales, por lo que es completamente muda.

8.Que ni juegue a la Lotería

Johannes Kepler (1575-1630) tuvo en su vida un cúmulo de desgracias increíble: Su madre murió en la cárcel acusada de brujería y no murió en la hoguera gracias a su famoso hijo. Su primera esposa murió loca. Su segunda esposa le dio 7 hijos que murieron antes que él. Estuvo muy perseguido: Los católicos porque era protestante y los protestantes porque había vivido entre católicos.

9.Mas profundo que alto

Planeta Tierra, más profundo que alto. En el océano Pacífico hay una fosa llamada Challenger que tiene una profundidad de 11.000 metros, por el contrario la montaña más grande del planeta tiene 8.848 metros de altura. No hace falta que os diga que se trata del Everest.

10.Para escucharte mejor…

¿Qué parte del cuerpo crece durante toda la vida? Las orejas humanas crecen hasta una edad muy avanzada, aunque lo hacen muy lentamente.

Jul 31

Me ha llamado bastante la atención esta noticia que dice lo siguiente:

En los siete primeros meses de aplicación de los nuevos delitos de tráfico incorporados al Código Penal, el 44% de los ingresos en prisión que se decretaron se produjeron en Catalunya. Es decir, de las 180 personas que ingresaron en la cárcel por conducir ebrias, a velocidad excesiva o sin carnet por las carreteras españolas, 80 fueron detenidas por los Mossos d’Esquadra, con lo que Catalunya acapara casi la mitad de los presos.
Este sorprendente porcentaje podría explicarse acudiendo a la tesis de la eficacia policial o a la de la especial irresponsabilidad de los conductores catalanes. Pero pesa más el primer argumento, pues la presencia de agentes y controles en las carreteras catalanas es, según admite el propio Ministerio del Interior, superior a la del resto de España. El caso es que, así, la proporción de encarcelamientos en Catalunya por vulnerar el Código Penal rebasa con mucho lo que le correspondería por porcentaje de población. Catalunya, con 7,1 millones de habitantes, representa el 15% de la población española (45,2 millones). En cambio, su aportación al censo penitenciario por delitos de tráfico rebasa el 44%.

EL ALCOHOL MANDA
La gran mayoría de los 80 residentes catalanes que cumplen o han cumplido pena de prisión han sido condenados por el delito de conducción bajo la influencia del alcohol. Al igual que sucede en el resto de España, una pequeña minoría ha sido encarcelada por conducir a una velocidad excesiva. En todos los casos, se trata de personas multirreincidentes o que han cometido infracciones de una singular gravedad, ya que solo en estos supuestos se recurre como última medida al envío a prisión.
De los 80 reclusos catalanes, hay 30 que están recibiendo en la Modelo de Barcelona cursos especiales de rehabilitación con psicoterapia para aprender a controlar sus impulsos. Se trata de programas similares a los que siguen los condenados por violencia sexista. Según fuentes del Govern, la intención de la Conselleria de Justícia es extender estos cursos al resto de las prisiones de Catalunya cuando el número de internos de este tipo sea mayor.
El informe de la Fiscalía de Seguridad Vial presentado el pasado lunes, en el que se habla de 100 encarcelamientos sin contar los de Catalunya, fue alabado ayer por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. “Lo más importante del documento, que es francamente bueno, es que el Código Penal está haciendo su función porque mes a mes vamos teniendo menos denuncias, lo que quiere decir que la gente se lo va tomando en serio”, dijo.

TRABAJO EXCEPCIONAL
Rubalcaba destacó el trabajo “excepcional” de fiscales y jueces, que se ha traducido en 26.820 sentencias condenatorias hasta junio. “Es excepcional la velocidad de las puestas a disposición judicial de las personas implicadas y la eficacia de los juicios rápidos y del acuerdo previo”, añadió.
El ministro confirmó que hay “picaresca” para burlar los controles de velocidad con inhibidores de radares y ocultamiento de matrículas, como denuncia el informe del fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas. Pero el Ministerio del Interior y la DGT están trabajando para combatir el fraude. “No soy partidario de contar lo que hacemos para que la gente no haga lo que no tiene que hacer”, advirtió antes de reconocer que están preparando “algo” aunque todavía no sea “significativo”.

May 20

Os dejo con las grandes diferencias que hay entre estar en la cárcel y en el trabajo.

  • EN PRISIÓN: Usted pasa la mayor parte de su tiempo encerrado en una celda de 8 x 10.
  • EN EL TRABAJO: Usted pasa la mayor parte de su tiempo encerrado en un cubículo de 6 x 8.
  • EN PRISIÓN: Usted come 2 veces al día gratis.
  • EN EL TRABAJO: Usted solamente come 1 vez al día y tiene que pagarlo.
  • EN PRISIÓN: Lo recompensan por buen comportamiento rebajándole el tiempo de condena…
  • EN EL TRABAJO: Lo recompensan por buen comportamiento dándole más trabajo.
  • EN PRISIÓN: Un guardia abre y cierra las puertas para usted.
  • EN EL TRABAJO: Tiene que abrirse y cerrarse las puertas usted mismo.
  • EN PRISIÓN Puede mirar la televisión o entretenerse como estime conveniente.
  • EN EL TRABAJO: Si lo pillan viendo películas o jugando, está frito.
  • EN PRISIÓN: Sus familiares lo pueden visitar
  • EN EL TRABAJO: No le permiten la visita de sus familiares
  • EN PRISIÓN: Todos sus gastos los paga el Estado
  • EN EL TRABAJO: Usted tiene que pagar todos sus gastos y encima de eso, el Estado le hace pagar impuestos para mantener a los presos.

Visto en: ElPitoDoble.com.

Ene 25

El jefe de escuadrón de la RAF Bertram Jimmy James se mantuvo siempre fiel a ese antiguo precepto militar que dice que la primera obligación del prisionero de guerra es intentar la fuga. Durante los cinco años que duró su cautiverio, escapó de sus captores alemanes hasta 13 veces, y otras tantas fue atrapado y devuelto a la prisión. Uno de esos intentos de fuga, el que llevó a cabo en compañía de otros 75 reclusos entre el 24 y el 25 de marzo de 1944 en el campo de prisioneros Stalag Luft III, en el corazón de la Silesia polaca, pasó a la historia con el sobrenombre de la gran evasión e inspiró en 1963 la célebre película dirigida por John Sturges y protagonizada por Steve McQueen. Jimmy James falleció el pasado viernes a los 92 años.
“Era el mayor héroe de guerra británico que quedaba con vida”, señala el historiador militar Howard Tuck. Y aunque el grado de heroicidad de un soldado es una cosa difícil de objetivar, la verdad es que James fue un verdadero incordio para los nazis desde que en junio de 1940 cayó prisionero tras ser abatido sobre la costa holandesa el bombardero Wellington que pilotaba. El primer campo al que fue conducido, el Stalag Luft I, en la ciudad alemana de Barth, ya fue escenario de algunos de sus intentos de fuga, uno de los cuales propició el primer túnel excavado por oficiales de la RAF en una prisión nazi.

A PRUEBA DE FUGAS

Era tal el afán de James por cruzar el alambre de espino que en abril de 1943, tras pasar por los repletos barracones del campamento para oficiales Oflag 21B, en la localidad polaca de Schubin, se ordenó su traslado definitivo al campo Stalag Luft III, diseñado bajo la supervisión de Hermann Goering, ministro del Aire, con la consigna de que resultara a prueba de evasiones. Una expresión que no debía de figurar en el vocabulario de los oficiales ingleses, a juzgar por el insensato número de veces que intentaron salir de allí.
Pese a que el porcentaje de éxitos era pequeño, los aliados consideraban las fugas como una forma de extender la actividad bélica más allá de las líneas enemigas, ya que obligaban a los alemanes a emplear tiempo, recursos y efectivos en reforzar la seguridad de los campos y perseguir a los evadidos. En el Stalag Luft III, James se integró en un equipo de oficiales que diseñaba y ejecutaba los planes de fuga de forma casi profesional y que alcanzó un grado de sofisticación nunca visto hasta entonces en la misión hoy conocida como La gran evasión, que debía permitir salir de la prisión militar a 200 hombres. Nada menos.
Para ello se excavaron tres túneles –Tom, Dick y Harry– siguiendo el modelo de las minas industriales, con bombas de aire, tuberías de ventilación, electricidad y hasta una línea férrea con vagonetas. La madera la obtenían desmontando los listones de las camas. Más arduo resultaba deshacerse de la tierra que sacaban de los túneles, un problema que, tal como aparece en la película, se resolvió transportando la tierra en unas pequeñas bolsas escondidas dentro de los pantalones y dispersándola por el patio gracias a un ingenioso mecanismo.
Finalmente, de los 600 prisioneros que trabajaron en el plan apenas 76 pudieron atravesar el túnel Harry. Y solo tres llegaron a su cita con la libertad. Los demás fueron capturados antes o después. Irritado, Adolf Hitler ordenó ejecutar a una cincuentena. Jimmy James corrió mejor suerte y fue enviado al campo de concentración de Sachsenhausen, donde, según explicó después, fue testigo de “horrores inimaginables”. Se fugó una vez más y volvió a ser detenido. En esta ocasión sí le condenaron a muerte, pero también de ese destino pudo escaparse gracias a la inminente victoria aliada.

Ene 11

Estés donde estés hay que ingeniárselas para vivir mejor cada día:

Cómo vivir mejor en la cárcel