Muerte por beber mucha cafeína y es que el desafortunado hombre, de nombre Michael Lee Bedford, se encontraba en una fiesta en Mansfield, Inglaterra, cuando deglutió dos cucharadas de café que un amigo había comprado en Internet.

Acto seguido, bebió una lata de bebida energética. La dosis recomendada del café era de apenas un dieciseisavo de cucharada.

Quince minutos después de ingerir la cafeína, el hombre comenzó a sudar y a vomitar sangre. El hombre falleció en un hospital de Nottinghamshire y su muerte fue declarada accidental.

Al fallecer, Bedford tenía en su sangre un nivel 70 veces mayor de cafeína al que se encuentra en una bebida energética.


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Estas son las distintos síntomas, causas y soluciones de una borrachera que nos podamos pillar. Tomar buena nota. ;)

borrachera Síntomas, causas y soluciones de una borrachera
  • 1. Síntoma: Pies fríos y húmedos.
    Causa: El vaso está siendo agarrado en ángulo incorrecto.
    Solución: Gira el vaso hasta que la parte abierta quede hacia arriba.
  • 2. Síntoma: Pies calientes y mojados.
    Causa: Ya te orinaste.
    Solución: Ve a secarte al baño más proximo.
  • 3. Síntoma: La pared de enfrente está llena de luces.
    Causa: Te has caído de espaldas.
    Solución: Posiciona tu cuerpo a 90º con respecto al suelo.
  • 4. Síntoma: Tu boca está llena de colillas de cigarros.
    Causa: Te has caído de ocico sobre el cenicero.
    Solución: Escupe todo y enjuágate la boca con un buen vodka.
  • 5. Síntoma: El suelo está borroso.
    Causa: Estás mirando a través de un vaso vacío.
    Solución: Más de tu bebida favorita.
  • 6. Síntoma: El suelo se está moviendo.
    Causa: Estás siendo arrastrado.
    Solución: Pregunta a dónde te llevan por lo menos (o si ya te traen).
  • 7. Síntoma: Reflejo múltiple de caras mirándote desde el agua.
    Causa: Estás en el inodoro, intentando vomitar.
    Solución: Metete el dedo (en la garganta).
  • 8. Síntoma: Oyes que la gente habla produciendo un misterioso eco.
    Causa: Tienes el vaso en la oreja.
    Solución: Deja de hacer pendejadas.
  • 9. Síntoma: La discoteca se mueve mucho, la gente viste de blanco y la música es muy
    repetitiva.
    Causa: Estás en una ambulancia.
    Solución: No moverse. Posible coma etílico o congestión alcohólica.
  • 10. Síntoma: Tu padre está muy raro y todos tus hermanos te miran con curiosidad.
    Causa: Te has equivocado de casa.
    Solución: Pregúnta si te pueden indicar por dónde queda la tuya.
  • 11. Síntoma: Un enorme foco de luz de la discoteca te ciega la vista.
    Causa: Estás en la calle tirado y ya es de día.
    Solución: Cafecito.

Alonso perdió más de cinco kilos y casi no veía en el podio.

“No distinguía las caras, solo luces de colores”, desveló el bicampeón.

Se golpeó con fuerza el pecho con el puño al bajarse del coche, en un gesto instintivo que no supo explicar. Ahí acabó Fernando Alonso las últimas fuerzas que le quedaban tras una carrera agotadora en la que perdió “cinco kilos” de peso, según su fisioterapeuta Fabrizzio Borra. Nunca había perdido tanto, ni siquiera bajo el sol de Malasia. Parte de la culpa se debe a la avería en el sistema de bebida, que le dejó sin agua en la segunda vuelta. El resto es cosa de un circuito agotador, sin un respiro, y de dos horas de carrera y 300 kilómetros a fondo, media hora y 60 kilómetros más de lo normal.

Llegó a la ceremonia del podio con las fuerzas justas para mantenerse de pie. “En el podio estaba un poco fastidiado físicamente. No estaba para hacer muchos gestos. Estaba un poco débil”, desveló después de reponer líquidos y fuerzas. “La carrera ha sido larguísima, con muchas exigencias, donde no tienes tiempo para descansar. Normalmente hacemos 260 en una carrera y aquí hemos hecho los 300 enteros, dos horas de carrera con esta humedad. Y no me ha funcionado el agua como suele pasar en las carreras estas de máxima exigencia”.

Así que no pudo distinguir entre sus mecánicos ni a su mujer, ni a su mánager. En realidad no veía apenas nada. “En el podio veía manchas de colores, pero no reconocía a las personas. “Veía donde estaban los de Renault, y donde estaban los de Williams, pero no sabía quién era cada uno”. El cambio horario, la carrera nocturna, el esfuerzo de la vista, y los focos en el podio tampoco ayudaron mucho. “Estaba totalmente mareado. Aparte estás con la concentración del coche, y en el podio había unos focos directos a ti, y te entraba por los ojos. No estaba para muchos movimientos en el podio. Disfruté lo justo”.

Casi ni escuchó las palabras de Hamilton, o al menos no le quedaban muchas fuerzas para responderle. “Sí, eso sí, le pude escuchar. Me dijo justo eso, que la carrera había sido más física que ninguna otra y que incluso más dura que Sepang. Respondí que sí, y poco más”. Y eso que Alonso es de los mejor preparados físicamente de la parrilla. La viva imagen del tremendo esfuerzo la ofreció Jarno Trulli, con cara de cadáver en su box, tras abandonar la carrera en la vuelta en la vuelta 50, a 11 del final. “Luché durante toda la carrera con un coche muy cargado de gasolina, pero al final un problema hidráulico me dejó fuera cuando iba sexto. La decepción acabó por agotarme del todo y estaba muerto al final”, reconoció el italiano.

Fuente: ElPeriódicoDeAragón.com.



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