La esposa de este hombre tenía el trabajo a jornada partida, para ganar un dinero extra.

El adulterio de uno de los miembros de la pareja es algo reprochable, un engaño cruel. El adulterio simultáneo de ambos esposos es una casualidad perversa y un sinsentido para una relación. El encontrarte a tu mujer trabajando en el burdel al que has ido es lo que la Real Academia Española define como auténtica “putada”.

Eso es lo que le pasó a un polaco de Varsovia que frecuentaba locales de alterne para saciar su libido sexual, mientras ponía la cornamenta a su pobre esposa, a la que creía en casa, cuidando a los niños.
Sonriendo de satisfacción ante el engaño en el que tenía sumido a su pareja entró en el prostíbulo, prometiéndose una noche de jolgorio y sexo desenfrenado con las profesionales del amor que allí trabajaban. Pero toda alegría desapareció cuando comenzó a pasar revista a las chicas disponibles y descubrió horrorizado que su mujer estaba en el catálogo, disponible para el alquiler.
Me quedé con cara de tonto, pensé que estaba soñando, que eso no estaba pasando”, explica el hombre tras recibir de su propia medicina.
La pareja llevaba casada 14 años, durante los cuales ninguno de los dos sospechó de las infidelidades del otro. Actualmente se encuentran en proceso de separación; el hombre tardará en volver a un burdel, mientras que la mujer ha comenzado a trabajar a jornada completa.


Cada día siempre nos sorprende una noticia, en este caso a un hombre no se le ocurrió hacer otra cosa más brillante que gastarse 880 euros en putas y luego denunciar que se lo habían robado.
La noticia comenta que agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron el pasado jueves, por simulación de delito, a un hombre de 39 años que denunció el robo de 880 euros que en realidad se había gastado en un club de alterne.

Según informó hoy la Policía en un comunicado, el pasado 30 de noviembre el detenido estuvo en un club de alterne de la avenida de Los Castros en el que se gastó el dinero.

Días después se personó en Comisaría para denunciar que le había desaparecido la cartera y le habían sacado 880 euros con su tarjeta, y aseguró que el resto de sus efectos los había recuperado en un locutorio de Maliaño.

El hombre reconoció el fraude

Sin embargo, cuando los agentes comprobaron que se había gastado el dinero y lo detuvieron, el hombre reconoció los gastos que había realizado en el club. No obstante, precisó que bebió mucho y no recordaba lo sucedido.

El detenido, LJ.S.E., carece de antecedentes y quedó en libertad con cargos, a disposición del juez de guardia, según señalaron las mismas fuentes.