Estos son los errores que cometen los jefes y deberían de evitar:

  • Creer que sus empleados deben sentirse afortunados por tener un trabajo: Según la consultora, aquellos empleados con más talento siempre tendrán ofertas de trabajo atractivas entre las que elegir. Si le interesa que sus mejores empleados permanezcan con usted, intente que se sientan afortunados por trabajar en su empresa, no sólo por tener un puesto estable.
  • Dar por supuesto que los empleados son capaces de saber lo que piensa la empresa: Es conveniente comunicarse abiertamente con el equipo de colaboradores; tenerles al corriente de las realidades que afectan a su departamento o empresa, incluidas las económicas, y evitar perjudicar la relación profesional y laboral.
  • Ignorar los rumores: Si el jefe no transmite las novedades que puedan producirse en su entorno de trabajo al personal a su cargo, este se informará en otras fuentes que podrían ser poco fiables.
  • No mostrar reconocimiento hacia su equipo: Muchos directivos reconocen que podrían demostrar más apoyo y reconocimiento a sus equipos. Los elogios nunca son suficientes, siempre y cuando sean concretos, sinceros y oportunos.
  • Reservar los elogios para el final: Es importante expresar elogios, reconocimientos o gratitud a lo largo de todo el proceso de trabajo, con el fin de fomentar la motivación y la productividad. No esperar al final.
  • No apoyar a los empleados: El jefe debe defender a los miembros de su equipo, especialmente si alguna vez les ha criticado injustamente. Si da la cara por ellos, ellos la darán por él.
  • No tratar como debería a los mejores empleados: Aunque es importante el desarrollo de las habilidades de todos los empleados, son los de más talento los responsables del éxito de la empresa. Es necesario centrarse prioritariamente en ellos.
  • Reducir el gasto en formación: Mejorar las habilidades de los empleados reportará grandes beneficios a corto, medio y largo plazo a la compañía.
  • Pensar que es lo mismo estar ocupado que ser productivo: Es positivo recompensar a los empleados basándose en los resultados que generan en función de los objetivos de la empresa. Mida el trabajo realizado efectivamente, no las horas ‘de presencia’.
  • Hacer que el trabajo sea una “misión imposible”: Debe decidir qué proyectos son cruciales y delegue, si es posible, las tareas menos trascendentales.
  • Esperar tiempos mejores: Si tiene una idea brillante, no espere a que la economía se recupere y desaparezca la crisis para ponerla en práctica.
  • Sacrificar la calidad: No permita que la calidad de su servicio disminuya porque su equipo esté desbordado. Establecerá un precedente que será difícil cambiar cuando la carga de trabajo regrese a su nivel normal.
  • Hacer los recortes equivocados: No suprima las ventajas competitivas con las que, antes del periodo de dificultades, solía acostumbrar sus clientes.
  • Descuidar el servicio de atención al cliente: El servicio de atención al cliente es más importante que nunca cuando la situación económica es difícil. Si descuida a los empleados de este servicio podría perder clientes actuales y potenciales.
  • Cortar las alas de sus empleados: Permita que su equipo tome decisiones para que las experiencias de los clientes y los empleados sean positivas. Oriénteles sobre cómo resolver los problemas de la mejor manera posible y dígales lo que han hecho bien y lo que podrían haber hecho mejor.

Leído en Ytuquelees.net.


Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media , un hombre muy
virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En
realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del
reino y por eso, buscaron a un ‘chivo expiatorio’ para encubrir al
verdadero culpable.

El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o
ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto: ¡ LA HORCA !

El Juez, también cómplice, cuidó de dar todo el aspecto de un juicio
justo y por esta razón le dijo al acusado:

- ‘Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a
dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles
separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de
ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino’

Por supuesto, el funcionario corrupto había preparado dos papeles
con la misma leyenda: ‘CULPABLE’ y la pobre víctima, aún sin conocer
los detalles, se dio cuenta que el sistema propuesto era una trampa.
No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los
papeles doblados.

Éste inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos
con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a
impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y
agarró uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló
rápidamente.

Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente.

Pero… ¿qué hizo?… ¿Y ahora?… ¿Cómo vamos a saber el veredicto?

- ‘Es muy sencillo’ respondió el acusado, ‘Es cuestión de leer el
papel que queda y sabremos que decía el que yo escogí’

Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al
acusado, y jamás volvieron a molestarlo.

Moraleja:

Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de
buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.

¡¡¡ SE CREATIVO !!!

CUANDO TODO PAREZCA PERDIDO,

USA LA IMAGINACION.

En los momentos de crisis:

‘Sólo la imaginación es más importante que el conocimiento’

Albert Einstein