No es el comienzo de un chiste.

Le ocurrió a un sudafricano de 25 años.

Acudió a la comisaría, en un estado un tanto lamentable (ebrio vamos), denunciando que le habían sustraído el móvil a punta de pistola.

El policía que le atendió lo primero que hizo fue marcar el número y al hombre le empezó a sonar el móvil. Ambos se quedaron perplejos ante esta impactante situación.

La noticia ha aparecido en la prensa local de este país. Donde se aparece esta noticia bastante detallada.